jueves, 11 de diciembre de 2008

Comer, dormir. Comer, dormir

Qué tema el de las cábalas. Funcionen o no, siempre aparecen, máxime si la situación a resolver es de riesgo o de potencial angustia. A pesar de quedar tan cerca de la coronación el último 3 de diciembre, el arsenal de amuletos, movimientos, y señales cabuleras encontró su panacea.

Camiseta roja y blanca sobre la cama. Luz apagada. Cambiar de lugar si hay gol contrario. Cambiar de posición (sentado o parado). Mirar el partido por televisión sin audio. En los córners o centros peligrosos en contra no seguir la jugada, sino seguir a la pelota con mirada fija en ella. Cruzar dedos cuando avanzan los rivales. Si uno está parado seguir la jugada con movimientos de pies. No usar ropa azul. Repetir ropa interior de un partido ganado. No tirar entradas de partidos ganados. Lavar la camiseta usada en un partido con derrota. Usar dias anteriores ropa roja y/o blanca. Imagen de la Virgen del Rosario sobre escudo de Estudiantes. Hacer zapping y saltear imágenes de contrarios hablando o jugando. Ganando con ganas de ir al baño, no ir hasta el final. Tocar el escudo con las manos en cada avance. Besar las estrellas del escudo en situaciones comprometidas a favor, nunca en contra. Dejar las luces encendidas tal como estaban cuando empezó el partido. No atender llamadas. No comer, no dormir, no bañarse, no tomar nada mientras se juega. No cambiar nada de lo que estaba establecido en el lugar del partido. Viajar a la misma hora, por el mismo itinerario. Intentar la misma tribuna. El mismo asiento o sector. No mirar la hora cuando empieza el partido. No ira al baño en medio del partido. Tener siempre a mano la camiseta roja y blanca.

Y ante el dolor de una derrota la fórmula de Carlos Bilardo: comer, dormir, comer domir...

jueves, 4 de diciembre de 2008

DUELE MAS

-'Duele más que perder, haber estado tan cerca de ganar'...

Víctor Hugo Morales resumía con esa frase el sentimiento del momento. Invierno de 2006. Hacía segundos terminaba la serie de penales que dejaba afuera a la selección Argentina en el Mundial de fútbol de Alemania contra el equipo local. Desazón interminable. Consuelo perdido, angustia que no se va.

-'Duele más que perder, haber estado tan cerca de ganar'...

La burbuja se pinchó en un instante y los cinco minutos finales estuvieron demás. La angustia contenida durante el partido y el alargue estalló rompiendo el alma y los ojos empezaron a mirar sin ver. Estudiantes quedó a un paso de la hazaña en Brasil y contra el encumbrado Internacional estuvo a metros de la llegada con final feliz. No se pudo. Se intentó con piel, corazón, garra y mística. No se ganó la Copa, aunque se ganó el partido y se ganó la admiración de propios extraños por la muestra de entrega y amor por los colores.

Hay días en los que uno no tiene ganas ni siquiera de abrir los ojos. No por sueño. Es para no volver en sí, para no enfrentar la realidad de una derrota golpeándote en cada latido. Sé que para muchos esto que leen será exagerado. Posiblemente lo sea, no está en discusión. Pero lo que se siente como hincha luego de haber dejado la vida en Brasil y no traer nada es así, una profunda tristeza, desazón, impotencia y el nudo en la garganta que se mantiene inamovible.

'-Comer dormir, comer dormir, y pasa'...

Carlos Salvador Bilardo aplica esa fórmula para aguantar angustias futboleras como ésta. No sé si en este caso dará resultado. Por sus cálculos en dos días esto tiene que olvidarse. Difícil. No digo imposible porque esa palabra no existe para los 'pinchas', pero el dolor permanece y no se va aunque lo echen.

Parecía que sólo un milagro nos iba a salvar en el amanecer del partido. De a poco Estudiantes fue haciendo pié y le encontró la manera de jugarle al 'cuco' rojo del Brasil que empezó a sentir el rigor y la presión de ser local. El segundo tiempo nos encontró listos para el ataque y llegó el gol por medio del hincha-jugador Agustín Alayes. De ahí en mas pensé siempre que el partido estaba para ganarlo. Los hechos lo demostraron y las llegadas hilvanadas con buen toque de pelota maduraban la hazaña. Pero no se dió. Llegó el final. Partido ganado, racha perdida para Inter pero la agonía del alargue había que afrontarla sin Juan Sebastián Verón que ya no daba más. Había muchos que no daban más y eso empezó a notarse.

La anécdota del gol de Nilmar es eso. Una anécdota dolorosísima que nos privó de ganar una nueva Copa, la décima estrella y tocar otra vez el cielo, y toda la gloria. Merecimos ganarla, no hay dudas. En Brasil, y en el partido más relevante estuvimos a la altura del campeonato. Quizás la serie la perdimos jugando tan mal acá en La Plata, pero la tristeza igual no se va. No se irá por un tiempo. La imagen borrosa de la volada de Mariano Andújar salvando el cabezazo que después es gol no se va de mi cabeza. Con esa foto en mi mente me desvelé hoy y se me vino el mundo encima. La angustia permanece. Ya comí. Me falta dormir. Comer y volver a dormir, como dice Bilardo. ¿Y si no alcanza?

Cuánto duele perder así. No se puede disimular, aunque de pie se aplaudan a los jugadores, aunque las manos queden rojas de tanta ovación y la garganta sin sonido de tanto grito para quienes dejaron todo en el Beira-Río, la espina segurá un tiempo ahi, en donde más duele. En el alma.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

LA VIDA POR LOS COLORES

Hace mucho que no escribo. No es que la situación del país haya cambiado y no encuentre motivación, sino por el contrario.

Esta noche juega su segunda final de la Copa Sudamericana mi adorado Estudiantes de La Plata en la ciudad de Porto Alegre, Brasil y quiero dejar escrito aquí lo que siento desde este lugar, que es una mezcla de pasión, ganas, algo de locura y mucho amor por los colores.

Aprendí a querer a Estudiantes cuando llegué a La Plata en 1983. El primer partido que ví sólo en una cancha de fútbol de AFA fue en el famoso choque con Vélez en 1 y 57 con el gol de cabeza de José Luis Brown que nos dejó a un paso del Campeonato Metropolitano 1982. Desde ese momento y sentado en la plateíta que estaba detrás del arco de 55, miraba casi con adoración a la gente enloquecida con la victoria y esa hinchada que parecía se caería encima mío. Esos momentos me marcaron para siempre.

Tanta huella dejaron como para que hoy, más de 25 años después esté casi temblando de los nervios cuando faltan horas para la gran final en Brasil.

Los hinchas vivimos muchas cosas en todo este tiempo, muchas de ellas difíciles, duras y otras con miel de victoria, con gloria y grandeza, lo que distingue al equipo campeón de la ciudad.

Hay miles de 'pinchas' en Brasil esperado entrar al Beira-Río para vivir su noche gloriosa. Yo no sé cómo haré para contener mi ansiedad. Hoy a las 7 estaba desvelado, soñé que ganábamos dos a cero, pero el rival tenía la camiseta de Racing, no la roja del Internacional de Porto Alegre. Cosa rara, pero ojalá sea un presagio.

Me levanté y me puse la camiseta 11 de Verón. Es la que Estudiantes usó en el Clausura 2007, recién salido campeón. De cábala, para los partidos trascendentes la tengo todo el tiempo conmigo o cerca. En la Copa no la usé, ya que contra Argentinos Juniors y los brasileños la dejé en el auto. Miré televisión de a ratos y en Fox siguen los pasos de los jugadores y cuerpo técnico. La gente 'pincha' está copando el hotel de Estudiantes y me enteré que 200 ómnibus y 2.500 autos formaron la caravana albirroja hacia Porto Alegre.

Tengo ganas de estar ahí. De vivir esos nervios únicos antes de entrar al Estadio, de ponerme la camiseta e inflar el pecho para salir a la cancha. Aplaudir a rabiar a los once que entran y silbar al rival. Gritar en cada jugada y sentirme visitante. Sentirme lejos de casa, pero amparado y contenido solamente por Estudiantes. Está bueno ser visitante. Dicen que las hinchadas que más gritan son las visitantes, claro, son las que están lejos y se hacen sentir. Que bueno estar allá. Miles con la camiseta puesta contra 50 mil con otro grito y queriendo festejar por anticipado.

Desde Buenos Aires habrá que sufrir y esperar. Es difícil, muy complicado. El rival es digno, es decir, muy buen equipo y tiene todo para ganar y tener su propia fiesta. Pero enfrente hay algo que pocos o casi nadie tienen: la mística.

¿Qué es la mística?, ¿ómo se percibe?, ¿cómo se conoce?, ¿cómo se ve?.

Mística es respirar gloria, mirar los colores y emocionarse y gritar. Es vivir un estado único de amor y adoración por al camiseta que hace  que cada uno de los miles de hinchas estén conectados entre sí por el mismo espíritu de victoria y de sacrificio y amor por lo mismo.

Místico es el aire que se respiró en toda la final de La Plata, aunque perdimos uno a cero. Ver el color de las tribunas, el festejo, la alegría, el apoyo, las ganas, la emoción de viejos, el llanto de nenes, los chicos, los jóvenes, las mujeres, las chicas, toda la familia vestida igual y todos a tras de un ideal. Eso es mística. Ese silencio en un penal, ese silencio para tener energias en el griterio de la salida del eqiupo. Mïstica es el grito de 'Estudiaaaa...' cuando la cosa va mal. Es grito y aplauso de veneración a Juan Sebastian Verón cada vez que va a patear un tiro libre o un córner. Mística es ese aire de gloria que solamente hace respirar Estudiantes.

Mística es estar todo el día con la cabeza en la Final, todo el tiempo soñando con la décima estrella. Mística es sentirse ganador aunque la cuesta sea dura y aunque el desafio sea el más dificil de todos.

Mística es dar la vida por los colores, y a pesar de los nervios, el rival, la necesidad de ganar, las peripecias en Brasil, y lo dificil que será ganar, acá estoy con las pulsaciones aceleradas y, con la ilusion y el sueño de festejar una nueva Copa. 

 

jueves, 2 de octubre de 2008

LO MEJOR DE LEUCO

Otra nota del genial Alfredo Leuco

En los Estados Unidos y en la Argentina, las ideologías crujen a causa de fuertes virajes. Sin embargo, los Kirchner, tan pragmáticos y tan peronistas a la hora de moverse sin culpas por todo el espectro del pensamiento político, están pagando muy caras algunas de sus peores características personales, como el maltrato, la arrogancia y la tozudez. 


El gobierno de Cristina sigue carreteando y no termina de despegar, pese a que le han puesto un combustible muy potente: los anuncios de que van a pagarles al Club de París y a los bonistas que quedaron fuera del canje. Ese cambio de frente hacia el realismo es leído por el ala izquierda del kirchnerismo como un volantazo hacia la derecha y es caracterizado por el Financial Times como un giro en “U”. La desesperación intervencionista y estatizante de George Bush ha llevado al Wall Street Journal a titular que esas medidas proclamadas con la fe de los conversos “hacen llorar a los liberales y esperanzar a los socialistas”. 

Cambia, todo cambia. Los dogmatismos y las verdades reveladas se derrumban más que los mercados y los bancos de inversión. Se podría bromear teorizando sobre la “vía norteamericana hacia el socialismo”. Lo cierto es que Cristina y Néstor hicieron o están por hacer todo lo que dijeron que jamás harían y todo lo que le venían recomendando algunos organismos financieros internacionales que hoy están en el subsuelo de su credibilidad, al punto de poner seriamente en duda la necesidad de su existencia. 

Pagar todas las deudas y salir de todos los defaults para volver al mundo era la medicina que los Kirchner se negaban a tomar. El punto de inflexión hay que buscarlo el día en que, en forma irresponsable, el Gobierno quemó bonos al 15% en el altar del chavismo pagando tres veces más que en los mercados. Encima, los bolivarianos tardaron segundos en armar la bicicleta de costumbre que se aprovecha del dólar paralelo para ganar fortunas en forma ilegal. Eso disparó los rumores huracanados de que la Argentina podría dejarse tentar nuevamente por el diablo del default frente a los importantes vencimientos del año que viene. 

Los Kirchner vieron el abismo y todas las puertas de salida cerradas. Incluso la de Hugo Chávez. El pánico por los posibles embargos aceleró los tiempos. Por su propia impericia y falta de economistas profesionales avezados fueron a parar derechito al recetario más liberal, al que tanto habían denostado y que también incluía el enfriamiento de la economía. Para peor, la economía se enfrió sola y de la peor manera. Es decir, sin poder controlar sus consecuencias. Los serios problemas contables de las provincias, el parate del consumo y el menor crecimiento industrial y automotriz son algunos botones de muestra. 

Lo único que les quedó en el tintero fue el tema más grave de todos para los más pobres y para el mundo productivo: la inflación y la estafa estadística del INDEC. Las declaraciones de Cristina en el corazón del establishment norteamericano hacen suponer que en este tema se van a mantener intransigentes, y van a aferrarse a Guillermo Moreno y su patota aunque hasta sus máximos aliados les adviertan que es una piedra gigantesca que se hunde con ellos. “Nunca creí que la inflación se pudiera medir con estadísticas”, respondió cortante la Presidenta. Diputados que se sienten referentes del pensamiento progresista, como Vilma Ibarra, Ariel Basteiro o Victoria Donda, quieren interrogar a Moreno en el Congreso. Todo indica que sin Moreno y con un sinceramiento de la inflación como primera etapa de un plan integral para combatirla, los inversores mirarían con más simpatía hacia estas pampas. 

La semana de Antonini Wilson 

La Presidenta, en el Consejo de las Américas, retó a empresarios poderosos: “Los que necesitan el plan B son ustedes”, les dijo, en referencia a los Estados Unidos. Tom Shannon, brazo ejecutor de Bush para América latina, estaba en la mesa principal entre Néstor Kirchner y el canciller Jorge Taiana. Incómodo, el funcionario norteamericano ya no sabe qué palabras utilizar para jurar que el juicio de Miami no oculta ninguna bomba de fragmentación para el Gobierno argentino. 

Pero la realidad, aunque sea un efecto no buscado, demuestra que las esquirlas siguen lastimando al corazón del poder económico del kirchnerismo y confirma que el que se acuesta con Chávez amanece manchado. Las relaciones carnales con Venezuela pasan por su peor momento. Chávez parece un rey Midas al revés: todo lo que toca lo convierte en barro. Ahora despertó la ira de Lula, quien le recrimina la voracidad para armarse hasta los dientes con sofisticados productos rusos y el hecho de importar un conflicto ajeno al continente con la presencia de naves rusas en aguas caribeñas. 

Los negocios paralelos entre Venezuela y Argentina son balas que pican demasiado cerca de Julio De Vido, Claudio Uberti y del único jefe que reconocen: Néstor. Ya no importa demasiado si esa montaña de dólares bolivarianos era para la campaña de Cristina o una coima por alguna transa energética. Es un delito que comenzó en la petrolera venezolana PDVSA (la caja de Chávez) y que terminó en la Aduana argentina. Si la mitad de las cosas que Antonini cuenta de su relación con Victoria Bereziuk, Uberti y las palmaditas de De Vido en plena Casa Rosada son ciertas, el Gobierno va a estar obligado a tirar un lastre mayor para bajar la presión social por el escándalo. Los fiscales piden el procesamiento de Uberti y la oposición pide la renuncia de De Vido. 

Como si esto fuera poco, los fuegos de la corrupción están rodeando la pelea pública entre la ministra de Salud, Graciela Ocaña, y el superintendente de Servicios de Salud y recaudador de la campaña de Cristina, Héctor Capaccioli. Este funcionario, uno de los lugartenientes del reaparecido Alberto Fernández, quiso ensuciar a Ocaña asegurando que ella había designado al asesinado Sebastián Forza como titular del comité de acreedores del Hospital Francés. La ministra está dispuesta a jugar a fondo para mantener inmaculado su nombre, aun a riesgo de quedarse afuera del Gobierno. 

La “hormiguita” trabaja de sol a sol y junta información delicada para denunciar varios negociados vinculados al mundo de la salud, las droguerías, las obras sociales y los aportes negros para financiar la política. Aportó importantes pruebas a la Justicia sobre medicamentos con troqueles falsificados, entre otras cosas. A Forza, en realidad, lo designó el juez durante la intervención de otro amigo de Alberto, José Luis Salvatierra, que también salió a acusar de mentirosa a Ocaña. La pelea, las zancadillas y los reclamos de “lealtad” como sinónimo de “omertá” van creciendo. 

Este choque de planetas se va a convertir en un caso testigo. ¿Cómo va a reaccionar el gobierno de Cristina? ¿Pedirá encubrimiento para no hacer olas? ¿O premiará públicamente a los que investigan la corrupción y se desprenderá de los sospechosos? Ya vimos que hay un creciente cuestionamiento por parte de los que vienen de la centroizquierda por los cambios en el rumbo económico del Gobierno. El alejamiento de alguien como Graciela Ocaña sería una señal muy fuerte en el peor de los sentidos. 

Las alquimias matemáticas 

La cuarta Carta Abierta de los intelectuales kirchneristas llamada “El laberinto argentino” dice que el Gobierno “no ha sabido, no ha podido y tal vez no ha querido profundizar en la creación de una base de sustentación popular”. En otro párrafo y en referencia a la ley de movilidad jubilatoria, se queja porque no se evitaron las “alquimias matemáticas”. Se refiere al papelón gigantesco que hicieron los oficialistas en el Senado al no poder encontrar un ejemplo práctico y sencillo de cuánto va a cobrar un jubilado según la nueva ley. 

El senador José Pampuro, conductor de la sesión en reemplazo de Julio Cobos (quien a su vez estaba reemplazando a Cristina), abordado por un periodista radial, cometió un furcio de antología cuando habló de que “se trata de una fórmula poligonal muy compleja”, cuando en realidad la fórmula es polinómica. Peor le fue a su colega Miguel Angel Pichetto, asustado porque como jefe de bloque no puede llevarle buenas noticias a los Kirchner: acusó a los opositores de tener una conducta inmoral, destructiva y desestabilizadora cuasi destituyente. El presidente del bloque de senadores oficialistas quedó muy averiado tras el voto “no positivo” de Cobos. Pichetto, uno de los cómplices de José Luis Manzano y defensor fogoso de Carlos Menem, tuvo la osadía esta semana de decir en el recinto que “éste es un tiempo de fragilidades, donde la palabra lealtad y el compromiso pueden no cumplirse”. 

Los senadores peronistas no kirchneristas y los radicales tienen una modesta utopía y sueñan con repetir el escenario del voto cobista. Piensan que tienen una mínima posibilidad cuando se vote en particular el artículo que tiene esa cláusula jeroglífico de la ley de movilidad jubilatoria. Pero es casi imposible, porque el oficialismo hasta ahora tiene una sólida mayoría. 

Otra rebelión en la granja patagónica hay que buscarla en los mensajes antikirchneristas que enviaron varios sindicalistas de peso como el propio líder de la CGT, Hugo Moyano, en su campaña pública para declarar de lesa humanidad el asesinato de José Ignacio Rucci. Mucho de lo que se dijo en los homenajes y en las solicitadas fueron tiros por elevación (con perdón de la metáfora) a Néstor, a Cristina y a todos aquellos que hoy militan con ellos y fueron cuadros montoneros, como Carlos Kunkel o Miguel Bonasso, entre otros. 

Algunos gremialistas que siguen ganando elecciones y fortunas bajo el amparo de los Kirchner respaldaron la teoría de los dos demonios. Varios equipararon el condenable foquismo guerrillero irracional que se practicó desde el llano con el terrorismo de Estado. El matrimonio presidencial todavía no ha dicho una palabra sobre el crimen de Rucci. Los hijos le pasaron esa factura al Gobierno porque nadie respondió al pedido de ayuda que hicieron para esclarecer el hecho. Claudia Rucci fue más allá: “Parece que según quien sea el que haya matado a mi padre se puede pedir justicia o no”. Traducción al castellano: con los militares se meten a fondo y con Montoneros miran para otro lado. Se sospecha que los Kirchner comparten la postura de Juan Carlos Dante Gullo (“fue un error de Montoneros”) pero no creen que sea justo ponerlo en igualdad de condiciones con el genocidio de Videla y su banda uniformada. Los que más odian a los Kirchner quieren seguir mortificándolos con los reclamos por otros asesinatos como los de Dirck Kloosterman (SMATA) o Rogelio Coria (UOCRA). 

Al lado del tsunami financiero global que no para de hacer destrozos, nuestros problemas domésticos parecen insignificantes. Pero hay cada vez más piedras en el camino de despegue del gobierno de Cristina. La inexistente relación y bronca en aumento con Cobos; la interna por el tren bala, donde Juan Carlos Pezoa y Ricardo Jaime dan información distinta por los diarios; la desilusión de Nilda Garré por el manejo del reemplazo del general Bendini; el choque frontal con Mauricio Macri, a quien Néstor sólo le quiere tirar anchoas en el medio del desierto, y la creciente idea de Daniel Scioli de recuperar su personalidad política dialoguista que tanta satisfacciones le dio son sólo algunos de esos problemas que esperan a Cristina en la agenda local.

Y, sobre todo, la discusión ideológica que dividirá aguas entre la propia tropa y que promete ser para alquilar balcones en medio de los virajes que hacen crujir las certezas.

lunes, 1 de septiembre de 2008

DESTAPAR LA OLLA

Editorial de Alfredo Leuco, en Perfil. Muy bueno.

La Justicia tiene la gran oportunidad de investigar minuciosamente el funcionamiento de la caja negra sindical y su relación con los fondos sucios para la campaña de Cristina Fernández de Kirchner. Este es el subproducto más político que surge del triple crimen de General Rodríguez, ya convertido en Farmagate. Los aportes (por derecha y en blanco) de Sebastián Forza y de Ariel Vilán por 360 mil pesos son apenas la punta de un iceberg gigantesco que se cruza en el rumbo del Gobierno.


El escándalo recién comenzó cuando Forza apareció fusilado y se reforzó con el presunto suicidio de Vilán. Pero falta mucho por conocer todavía. Ya hay presentaciones hechas en Tribunales por diputados opositores que quieren saber si hubo tráfico de influencias o mucho más. Pero cualquier fiscal astuto y corajudo puede empezar a tirar de la cuerda y tratar de buscar las respuestas a muchas preguntas que levantan sospechas. Por ejemplo:

◆ ¿Es sólo una casualidad que casi el 40% del dinero entregado a los recaudadores K proviniera de la industria de la salud y las droguerías?

◆ ¿No tienen nada para decir en sede judicial Alberto Fernández, Héctor Capaccioli y Sebastián Gramajo? El ex jefe de Gabinete era la cabeza del comité de campaña y Gramajo y Capaccioli, sus amigos y lugartenientes. Gramajo era el encargado de las planillas y la contabilidad. Capaccioli era el tesorero.

◆ ¿Tiene algo que comentar Néstor Ricardo Vázquez, que fue gerente de la Superintendencia hasta el 21 de agosto del año pasado? Es un hombre del riñón del mundo sindical: nació profesionalmente en el ’79 en la Unión Obrera Metalúrgica y manejó los hilos al lado de José Luis Lingeri, cuando éste ocupaba el lugar de Capaccioli durante el menemismo.

◆ ¿Alguien está repasando los integrantes de los directorios de las empresas que integran el Registro Nacional de Precursores Químicos (como la efedrina) y que a su vez fueron aportantes de la campaña? Se trata en general de curtiembres o de empresas de venta de cueros y pieles que utilizan la acetona. Esto ya fue reclamado ante el juez por los jóvenes legisladores de la Coalición Cívica Sebastián Cinquerrui y Fernando Sánchez.

◆ ¿Cómo es posible que nadie se preocupe por algunas cifras astronómicas ni cruce los precios que pagan las obras sociales de los gremios a muchos de sus proveedores?

No pueden explicar por qué una vacuna antigripal cuesta hasta 10 veces más que en cualquier farmacia de barrio para muchos burócratas sindicales que militan tanto en la CGT de Hugo Moyano como en la de Luis Barrionuevo.

Aquí no hay ideología ni kirchnerismo que los divida. Los une la omertà de las coimas y los retornos, ni el amor ni el espanto.

Todas las miradas apuntan a Capaccioli, porque casualmente era y es el superintendente de Servicios de Salud. Eso lo coloca en una posición ambigua, de los dos lados del mostrador. Por un lado aplicando políticas o reglamentaciones y por el otro recibiendo los generosos aportes de gente que, en algunos casos, utilizaba el rótulo de empresarios de la salud apenas como una fachada. Graciela Ocaña le dijo con toda contundencia a por lo menos dos funcionarios del Gobierno que Capaccioli debía renunciar.

La ministra de Salud, curiosamente, utilizó las mismas palabras con las que Capaccioli pidió la cabeza de Guillermo Moreno en un reportaje de PERFIL: “Debe dar un paso al costado porque le genera más costos que beneficios a la Presidenta”. En forma indirecta, Ocaña también se lo comentó a Cristina después de un acto con Alicia Kirchner.

Trascendió que la jefa del Estado le dijo: “Hacé lo mismo que en el PAMI”. Graciela Ocaña se dedicó durante el gobierno de Néstor Kirchner a extirpar de ese organismo el cáncer de las mafias corruptas que durante mucho tiempo estafaron a los jubilados y al propio Estado. La Superintendencia de Servicios de Salud es un organismo descentralizado que depende del Ministerio. Por eso Ocaña es la superior inmediata de Capaccioli.

Para deslindar responsabilidades, Capaccioli le dijo a PERFIL: “Yo no tengo a las droguerías en mi área de funcionamiento. Mi trabajo tiene que ver con las obras sociales”. Esta es una declaración que conviene tener bien presente, porque son precisamente las obras sociales donde muchos jerarcas sindicales encuentran la lata ideal para meter la mano. En la política argentina nadie ignora que los gremialistas son millonarios (en muchísimos casos) y tienen un nivel de vida más parecido a los empresarios de su rubro que a los trabajadores que dicen representar. Y todos coinciden en que la principal fuente de su enriquecimiento veloz e ilícito son las coimas que cobran como devolución por la compra de insumos y servicios.

Sebastián Forza y Ariel Vilán hoy están muertos pero fueron dos botones de muestra de la trama de esos negociados oscuros.

Sus principales actividades durante mucho tiempo consistieron en sobrefacturar de forma grosera los medicamentos a las obras sociales o a hospitales u organismos del Estado; cobrar fortunas por servicios médicos dibujados y no prestados, y traficar o falsificar los remedios más caros que se utilizan en los enfermos de sida, cáncer y hemofilia, cosa que convierte esos delitos en aberrantes porque ponen en juego la vida de los pacientes.

Hay que buscar entre los proveedores del Hospital Francés durante la intervención de José Luis Salvatierra, hombre de Capaccioli y Alberto Fernández.

Salvatierra se tuvo que ir en medio de un escándalo donde una patota encabezada por la Sergio “la Tuta” Mohamad atacó a varios periodistas. En las últimas horas, Salvatierra fue mencionado en estos temas y reaccionó enviando una carta documento de advertencia a uno de los periodistas que mejor viene investigando esta trampa de negociados y agujeros negros. Mohamad, que después fue despedido por su condición de ñoqui del Gobierno de la Ciudad, es un conocido barra brava de Chacarita. Tal vez no solamente la camiseta funebrera junte a estos muchachos con Luis Barrionuevo porque en el PAMI, donde también funcionaron estos mecanismos perversos, tuvo un largo reinado Rubén Romano, casi el álter ego de Barrionuevo y denunciado por Graciela Ocaña por haberla amenazado de muerte.

Romano batió todos los récords de crecimiento patrimonial y dicen que dijo algo así: “Me está haciendo perder mucha guita. Me va a salir más barato matarla”.

El cartel de las droguerías y proveedores del Estado y las obras sociales tiene algunos eslabones que articulan la trama.

La Droguería San Javier, por ejemplo. Si se rasca un poco la cáscara de esa empresa, van a aparecer nombres estelares. Hay demasiada connivencia extraña.

Demasiados cruces de los mismos personajes en una matriz común de transacciones oscuras que se repiten en todos los casos.

Algunos se creyeron más rápidos que los carteles colombianos y/o mexicanos que les compraban la efedrina para fabricar drogas sintéticas y por eso fueron masacrados. Eso tiene más que ver con la lucha contra el narcotráfico que, en la Argentina, todavía está en pañales pese a varios síntomas de que mucha gente peligrosa se está radicando por estas pampas y con múltiples inversiones nada santas.

Pero volviendo al esquema corrupto de financiamiento, conviene saber que Capaccioli está dispuesto a realizar una presentación espontánea en la Justicia y que el nuevo jefe de Gabinete, Sergio Massa, lo confirmó en su cargo y le dijo: “La Presidenta no tiene ningún problema con vos”. ¿Será tan así?

En su momento, ya se comentó que un preocupado Néstor Kirchner llamó a Alberto Fernández, algo bastante infrecuente en estos tiempos, para pedirle precisiones sobre las donaciones de campaña que no cierran.

Alberto defiende a Cappaccioli pero no ha logrado mejorar su relación con Graciela Ocaña, que se astilló cuando ella se enteró por los diarios de su portazo. Alberto tiene un mejor ánimo que refleja sus días de descanso en Salta. Pero sigue esperando que pase el polvo de la explosión para acercarse de nuevo a los Kirchner y ofrecerse como organizador del kirchnerismo crítico, acordado con Néstor.

En los vericuetos de los financiamientos políticos hay cuestiones verdaderamente tragicómicas.

Hay errores de tipeo muy burdos que hacen sospechar si no fueron cometidos a propósito para ensuciar la planilla. El más generoso de los aportistas puso 710 mil pesos, cosa que está prohibida, pero lo hizo a través de la persona jurídica de su droguería y a través de dos nombres parecidos pero con el mismo DNI, Carlos Luciano Torres y Carlos Horacio Torresín.

¿Nos estarán tomando el pelo? ¿Será una provocación?

Aparecen varias empresas con nombres que sólo tienen una letra de diferencia y los mismos domicilios.

Es muy grave todo esto. Y el Gobierno responde con silencio. Otra situación insólita es que, al parecer, un agente vinculado a la SIDE y/o a la DEA, llamado Julio César Posse, o Pose, aportó también su granito de arena y luego su nombre apareció en la agenda de algunos investigadores del triple crimen.

Como si se tratara de una pesadilla para los Kirchner, los legisladores de Elisa Carrió piden que se busquen las posibles vinculaciones con Antonini Wilson, el de la valija negra de los verdes bolivarianos que esta semana va a pasar a la historia en Miami.

Encima, Néstor Kirchner, casi contemporáneamente, va a estar con Hugo Chávez en Caracas y, tal vez, en Nueva York con Cristina.

Ojalá se industrialice una investigación seria y valiente sobre este submundo inmoral y temible que hace años viene abasteciendo a muchos gremios y a muchos políticos y que de una vez por todas hay que desterrar de la Argentina.

No hay calidad democrática posible con los dineroductos de la corrupción. Hay que cerrarle todos los caminos a la narcopolítica.

La olla recién fue destapada. Pero ya deja escapar un olor a podrido insoportable.

NOS COMEMOS EL FUTURO

El peor síntoma del mal camino que transita la ganadería es que en el primer semestre del año la matanza de hembras representó el 49,4% del total, cuando la relación normal es 60%-40% en favor de los machos.

La liquidación de vientres ya acumula 20 meses y es el reflejo de la crisis que viven los criadores. "Nos estamos comiendo el futuro", avisan los ganaderos 

"Nos estamos comiendo las madres".

"Nos estamos comiendo el futuro".

"Estamos frente a un liso y llano proceso de liquidación de vientres".

"Estamos ante un vaquicidio".

"Estamos matando animales cada vez más livianos".

"Vale más una vaca vieja gorda que una preñada".

"El kilo de ternero vale lo mismo que hace tres años".

"Nadie quiere comprar terneros".

"El ternero no vale nada".

"Se destruyó la relación kilo/ternero-kilo/novillo".

"El criador neto no puede subsistir".

"Los únicos que hacen un buen negocio son los frigoríficos".

"A los únicos que les cierran los números es a los feedloteros que cobran las compensaciones, si es que las pueden cobrar".

Voces que se quejan. Gargantas que crujen. Los lamentos son de todos los colores, son de ganaderos, y también de productores mixtos, que por ahora son mixtos, que todavía son mixtos. Y los reproches van en un mismo sentido. En un único sentido, igual que la ganadería. Todos los caminos conducen a la liquidación de rodeos. La marcha es lenta, pero constante. Y cuanto más tarde el Gobierno en dar señales claras en serio, el viaje de las jaulas seguirá siendo de ida. 

"Nos estamos comiendo el futuro", dice Néstor Roulet, productor cordobés y vicepresidente de CRA. "Si tenemos en cuenta el actual stock ganadero y la extracción que le estamos haciendo, es imposible mantenerlo en el tiempo. En el 2007 faenamos 1,5 millón más de terneras que en el 2006 para cubrir el faltante de carne en el país, hoy no alcanzan las hembras para reponer las vacas de rechazo", agrega. 

El dirigente, al igual que todo el sector, entiende que más allá de la falta de un plan ganadero nacional -que no lo hay desde mucho antes que comenzaran a gobernar los Kirchner- la responsabilidad de que la ganadería se esté desangrando lentamente es la política de precios que funciona como un cepo a la producción. "Porque parte de una hipótesis equivocada: que si el novillo en pie está barato va estar barata la carne en el mostrador. La realidad nos demuestra que en diciembre de 2005 el criador vendía un ternero a 3,5 pesos el kilo y hoy lo sigue comercializando igual, pero la carne en el mostrador aumentó en estos tres años el 100%", ejemplificó Roulet. 

En las últimas semanas se hizo común -y no por eso dejó de ser patético- ver pariciones en los corrales del Mercado de Liniers. La imagen es todo un símbolo. La ganadería de cría camina al borde del precipicio.

"Como el precio del animal para consumo -novillo terminado, vaquillona gorda- tiene un techo, el invernador ajusta para abajo. Es decir, intenta pagar la invernada lo más barata posible. Y así le está poniendo techo al criador, que cuando llega la fecha de destetar no le queda otra que vender el ternero", explica Raúl Uslenghi, veterinario y productor ganadero de Oriente, partido de Tres Arroyos. 

"Ocurre que el productor que tiene el capital vaca produce un ternero que vale poco. Con lo cual por lógica se desalienta la producción de terneros", se suma Eugenio Simonetti, productor mixto.

"El criador tiene que mantener la vaca preñada todo el año, con todos los gastos que eso implica, en cambio, el invernador hace un negocio mucho más rápido y con menos capital", completa el dirigente de la Sociedad Rural de Tres Arroyos que en los últimos meses mudó sus vacas de las buenas tierras de San Francisco a campos de menor aptitud agrícola.

Un ganadero que pidió anonimato contó una reciente experiencia que sirve para ilustrar la crisis del sector. El hombre arrienda un campo ganadero con una pequeña porción sembrable, en donde hacía algún cultivo para silaje. Hace unos meses el dueño le avisó que le habían ofrecido 11 fanegas de trigo por ese puñado de hectáreas agrícolas. Y no hubo más que hablar. "No resiste análisis. Si yo le puedo pagar unos 80 kilos de carne por hectárea, le quedan unos 220 pesos. Contra los 600 que le dan por hacer agricultura", reconoce con resignación el ganadero en cuestión. 

Así es que las vacas se siguen corriendo a peores campos y eso se traduce en menor nivel de procreo. Es decir, menor cantidad de terneros. Es decir, menor producción. "No es lo mismo tener una vaca con el ternero al pie comiendo un agropiro o una pastura degradada, a tenerla en una festuca con 100 kilos de fosfato. Esa madre, nadando en pasto, le va dar muy buena leche al ternero, de modo que lo podés destetar temprano. Así te asegurás un mayor porcentaje de preñez. Es una cadena que se tiene que desarrollar", dice Cepeda. 

"¿Cómo hago para ser eficiente si no puedo echar fertilizante a una pastura porque el diamónico está en 1300 dólares? ¿Cómo hago para llenar el campo de pasturas, cuando el kilo de agropiro está valiendo 2,5 dólares, y tengo que echar 30 por hectárea?". El productor se contesta solo: "Hoy no puedo hacerlo. Tendría que haber empezado hace 10 años". 

Sin embargo no todas son pálidas. Hay productores que aseguran que "en campos mixtos los números de la ganadería hasta son buenos. Claro que siempre hablando de ciclo completo. Hay que usar el tiempo ocioso que nos deja la agricultura. En lugar de hacer una soja de segunda o un barbecho químico, se puede producir carne".

Pero volvamos al criador, el que hoy está mal herido, porque recibe ataques de varios frentes. Al tema de precios hay que sumarle la falta de compradores. "Hoy existe un problema estructural que es que hay cada vez menos demanda de terneros", asegura Héctor Armendano, asesor del grupo CREA Olavarría, integrado mayormente por empresas de cría. 

"Lo que pasa es que el tradicional invernador del oeste de la provincia, no engorda más. Rompió la pastura para sembrar soja. Y era el que venía a comprar terneros acá. Así es que hoy el ternero te lo compra el feed lot, y como no es rentable le hacen pagar el costo al criador", comenta un productor chavense. 

"Muchos se quejan porque los ganaderos de la cuenca del Salado en una lomita siembra soja. Pero lo hacen porque no están las condiciones para hacer ganadería. La cuenta es simple: siempre se necesitó 1,20 kilo de novillo para comprar un kilo de ternero. Hoy están a la par. Entonces un tipo que vende 450 kilos de novillo puede comprar dos terneros y pico. Incluso hay momentos en que estás pagando menos el kilo de ternero que de novillo. Así es imposible que alguien quiera hacer terneros, tener el capital vaca inmovilizado todo el año", analiza Simonetti derrochando lógica. 

Uno le puede dar vueltas al asunto y siempre va a caer en el mismo lugar: hasta que no se normalice la exportación, la cadena no comenzará a rodar. En definitiva, la intervención de la ONCCA con trabas de todo tipo en el embarque de carnes destruye todo el circuito. 
"Acá se dice que está abierta la exportación, pero le ponen tantas trabas a los exportadores que es como si estuviera cerrada. Por ejemplo, tienen que tener el 75% de la cámara con carne por si surge algún problema en el mercado interno. Ese es un costo financiero enorme", explica Simonetti. 

Queda claro entonces que la Argentina está pagando muy caro la intención del Gobierno de ofrecer a precios accesibles cortes caros. ¿No sería más inteligente subsidiar los cortes populares exportando los de mayor valor, que el mercado internacional está dipuesto a pagar? Alternativas hay muchísimas, desde "sacarle el IVA a los cortes baratos", como proponen algunos, a "dejar de subsidiar el peceto y el lomo que se comen en Puerto Madero, o que comen los consumidores de buen poder adquisitivo en el resto del país", tal cual plantea la gran mayoría de los ganaderos. 

"No se trata de matar de hambre a nadie, sino de incentivar la producción a través de mejores valores. Entonces, el que quiera lomo, que pague lo vale el lomo, y así podremos tener el asado barato para todos porque vamos a tener más vacas, y por ende, más carne", razona un productor. 

"Lo que dijo Alfredo De Angeli respecto al lomo es verdad. El que lo quiso entender lo entendió. El que quiera comer lomo, que lo coma. Pero que lo pague. Porque sino pasa lo que ahora, que terminamos subsidiando a restaurantes que te cobran 50 pesos por un pedacito de lomo. Yo anoche hice un asado, y te creés que puse lomo y peceto... Comimos asado, vacío y achuras. Lo de siempre. No me vengan con que tenemos que comer lomo. Es como si yo quisiera tener un Mercedes Benz último modelo y no puedo". Voz de un productor. Lapidario. 

Fuente: Diario La Voz del Pueblo, Tres Arroyos.


viernes, 15 de agosto de 2008

SIGAMOS 'A LOS PONCHAZOS'

Está claro que en la Argentina de hoy la mayoría de los temas importantes y no tanto, se resuelven a 'los ponchazos'. Es decir, no hay políticas, o metas en la acción diaria con vistas a las soluciones colectivas a problemas de necesidad primaria.

En estos días vivimos ejemplos muy prácticos. La televisión nos da una muestra continua de los datos de la realidad y cada uno de ellos estalla frente a la opinión pública sin que se noten reacciones, ni siquiera tibias, desde el Gobierno y el Estado para contener demandas cada día mayores.

Vemos que la delegación argentina en los Juegos Olímpicos tiene resultados muy pobres. No hay ninguna figura descollante en el deporte olímpico, y no caigamos en el facilismo de decir que David Nalbandian o Lionel Messi son estrellas, porque verdaderamente lo son. Pero no son olímpicos, son absolutamente profesionales desde que se despiertan hasta que duermen y siguen facturando igual.

Me refiero al resto de los deportes que salvo honrosas excepciones y esfuerzos, a veces sobrehumanos, no han brillado, ni brillarán en el podio olímpico. Decepciones, retiros, lesiones, superación continua de los rivales, estancamiento, falta de apoyo, en fin, falta de política deportiva. Ahi está la cuestión clave. No existe una política de Estado que apoye al deporte desde la escuela hasta el profesionalismo. Por eso en China, el equipo de la Argentina pasa en algunos casos verguenza y en la mayoría inadvertida.

Pero no es sólo con el deporte. Ahora resulta que las mafias de la droga y el narcotráfico empiezan a operar su criminalidad en Argentina. Obvio, se cobijan en un país que no tiene una política determinada para combatir este flagelo mundial. El ministro Aníbal Fernández en vez de hacerse cargo de la inseguridad creciente en su gestión, se llena la boca intentando convencer a la ciudadanía de que hay que despenalizar el consumo personal de drogas. Impresentable por donde se lo mire.

El campo parece un volcán que está a punto de volver a tener una erupción. Nada se ha solucionado con la suspensión de la famosa Resolución 125. Salvo pequeños avances en un par de reuniones, casi nada se hizo. Para completar el cuadro, el nuevo secretario de agricultura, Cheppi  se despachó diciendo que el precio del kilo vivo de los vacunos es el más alto en valores históricos de los últimos tiempos. ¿En qué oficina de la Antártida habrá hecho su carrera para decir semejante irrealidad?,¿hay INTA en la Antártida?. Otro impresentable de esta semana.

Respecto del campo está clarísimo que no hay una política agropecuaria, las autoridades ni siquiera saben por dónde empezar con tantos reclamos en su mayoría justos y postergados desde hace años.

Tampoco hay una política efectiva en materia de seguridad. La violencia sube con un ritmo galopante, se roba en cualquier esquina, con armas, sin armas, a los tiros, con muertos y nadie mueve un pelo desde el Gobierno. En Mendoza la Gendarmería va a colaborar para ayudar a la policía, pero la inseguridad avanza a niveles dsesperantes en todo el país producto de la droga, la generación de fiscales y jueces garantistas y el mirar para otro lado que hace un Gobierno paralizado en su propia inutilidad para resolver otro tema crucial.

Menos mal que Aníbal Fernández en otra frase magistral, confirmó que Argentina en maetria de inseguridad, está muy bien en comparación con Colombia, Perú y Brasil. ¡Lo que nos espera seguir en manos de funcionarios de tal tamaño...!

En las rutas argentinas la gente sigue muriendo como moscas. La emergencia vial es un mero formalismo. Los autos siguen superpoblando las calles, avenidas y rutas y la red de vial es casi la misma que hace diez o quince años. Es decir, no hay una política concreta, ni de seguridad, ni de protección, mucho menos de control.

La mortalidad infantil aumentó en el país que crece al 8 por ciento anual (según INDEC, mmm), pero siguen insistiendo con el tren bala o comprar la suculenta deuda de Aerolíneas Argentinas. Tampoco hay una política clara en salud, mucho menos en problemática infantil, y peor en cuanto al transporte.

En definitiva, los casos y los ejemplos pueden multiplicarse y el denominador común es que 'a los ponchazos' mucho tiempo más, no prosperarán quiene hoy se creen dueños de la verdad absoluta y de las soluciones únicas.

El golpe de realidad que debían haberse dado en el Gobierno con la derrota en la pelea con el campo, parece tenerlos adormecidos todavía. No abrieron los ojos, mientras los temas cruciales de un Estado que debería estar en funcionamiento, siguen a la deriva.

Ah, olvidaba. Después de tanto silencio empezó a caerle bien a la Presidenta hablar con los periodistas de vez en cuando y sin repreguntas. Pero tampoco se ve una política comunicacional clara, salvo cuando les conviene.

miércoles, 6 de agosto de 2008

TODO POR DOS PESOS

Algunos cambios se perciben con facilidad. Otros parecen movimientos de superficie para que en el fondo nada se transforme. La esencia misma de la actual línea de poder es no renunciar a los postulados de máxima, ni dejar de caminar por los caminos ya marcados.
Los encuentros con gobernadores radicales K, con la Mesa de Enlace del campo, las conferencias de prensa y los contactos que intenta llevar adelante el nuevo Jefe de Gabinete algo ayudan. La desaparición de la escena del ex presidente trajo alivio a la cúpula K y a quienen estabamos hartos de verlo y oírlo. El desequilibrio que generaba su presencia en los ámbitos que frecuentaba crisparon algunos ánimos y la Presidenta fue rápida de reflejos para despegarse de la figura más decadente de la actualidad política nacional.
Lo que más preocupa ahora es saber si los intentos que el gobierno hace son genuinos, o inducidos o simples movimientos de distracción.
Creer que la gente se olvidará de los discursos, las amenazas, la soberbia, la inoperancia y la incapacidad del grupo gobernante en los días de la crisis que generaron contra el campo y el interior del país, será un acto de pura ingenuidad. Creer también que un aumento a los jubilados, aumento del salario mínimo y mostrar acción en asuntos ejecutivos como el tema Aerolíneas puede cambiar las opiniones, es otro error grosero.
No hay autocrítica y no se admiten equivocaciones. Muy superficialmente lo hizo la Presidenta en un par de actos, pero es como si le doliera decirlo. Como si fuera una ofensa tener una actitud de humildad que es tan necesaria como su acción política, si es que quiere empezar a recuperar tiempo, imagen y prestigio perdidos.
Hay desconfianza por los cambios. Parecen poca cosa, mucho ruido y nada de soluciones. Los cambios de algunas caras no completan un panorama favorable porque los problemas se mantienen. El tema campo, ganadería, inflación, agro industria, inseguridad, Aerolíneas, energía, y la relación con otros países.
La jugada que le hicieron al Presidente de Brasil para encontrarlo obligado a la foto con el mandatario de Venezuela es una muestra más de la línea que busca la administración actual.
En vez de buscar soluciones mirando el modelo de Brasil, se recibe con pleitesía a Hugo Chávez ofreciéndole tribunas para un discurso pesado, largo, tedioso, dogmático y anti-sistema que durmió a la mayoría de los industriales que lo escuchaban o eso intentaban en los salones del Hotel Sheraton de Buenos Aires.
Se está con uno o con el otro. Lula y Chavez no son lo mismo.
Si el endiosamiento de Chávez nos perjudica, más nos entorpece provocar a Brasil y no seguir sus pasos. Ellos miran al mundo desarrollado, y buscan proteger la producción sin desmoronar el frente interno. Nosotros aguantamos que Chávez nos diga qué tenemos que hacer. Y todo por dos pesos, es decir para enchufarle bonos de deuda argentina que nadie se atrevería a comprar.
Es el modelo que sigue K y su gente. El de Chávez y su verborragia, su mentira y su flaqueza. Algo parecido a lo que se escuchó en la conferencia de prensa que la Presidenta inventó hace una semana.
Se equivocan. La gente piensa y se da cuenta. Ya lo verán...

viernes, 25 de julio de 2008

¿DE QUE INGENUIDAD HABLAN?

Los cambios que en los últimos días se han producido en el Gobierno no conducen a casi ninguna expectativa positiva que aparezca como experiencia aprendida tras el fracaso ruidoso que debe digerir de manera rápida con la famosa Resolución 125.
Luego del cachetazo en el Senado, la administración actual no reaccionó. Mucho menos lo hizo en público y más allá de los rumores acerca del hervidero que fue Olivos la semana pasada, las caras aparecen sonrientes, y con una falsa felicidad posan para las cámaras como si nada hubiera pasado. Es que nada va a pasar, y lo peor es que se seguirá negando la realidad tal como es costumbre en el grupo cercano al poder desde que las cosas han comenzado a agrietarse.
Si no, veamos: inflación, energía, índices de pobreza, falta de combustibles, crecimiento, inseguridad y vamos por más...
El estilo K sigue vigente a pesar de los nombres. La llegada de Sergio Massa puede aportarle algo de frescura al gabinete y un poco más de prensa, pero nada más que eso. ¿Cómo puede imaginarse la iniciativa del ex intendente de Tigre frente a una figura endiosada desde el mismo poder como Guillermo Moreno?. Imposible.
Lo que más preocupa a esta altura de la derrota política más dura que hayan tenido que vivir los K, es la falta de grandeza para asumirla y la carencia de autocrítica. Si no hay una autocrítica sincera, poco será lo que van a cambiar, porque siguen creyendo que la culpa de todos los males en la definición de la 125 pasó por la 'traición' de Julio Cobos.
Siguen pensando que los casi 30 legisladores (entre Diputados y Senadores) del Frente para la Victoria que dieron su voto negativo al proyecto oficial no significan nada más que una cifra de 'traidores', sin querer ver que en el fondo están haciendo un llamado de atención para observar y no para desmerecer.
El Ministro del Interior Florencio Randazzo comentó que la autocrítica que pueden hacerse desde el Gobierno es haber actuado de manera ingenua ante el poder de los grandes grupos económicos. A veces cuando uno escucha a Randazzo parece que estuviera viviendo en otra galaxia, escucha otra frecuencia o directamente no entiende absolutamente ni una sola línea del razonamiento político actual. La ingenuidad es creer que funcionarios como Randazzo pueden aportarle alguna solución al actual gobierno. Es muy simplista y muy llano el razonamiento de haber sido 'ingenuos' en una pelea que perdieron gracias a la inoperancia, soberbia, altanería, menosprecio al interior y al campo, y más que nada por propia incapacidad.
Tampoco sirve demasiado que ahora nos enteremos por medio de Alberto Fernández de algunos entretelones de su renuncia en la jefatura de Gabinete. Lo hubiera hecho antes o hubiera actuado de otra manera en vez de mostrar la cara como perdedor nato, mientras que la Presidenta gritaba desde el púlpito.
El tema es que al campo siguen sin antenderlo. No hay Plan agropecuario, mucho menos ganadero, lechero, de carne porcina, de alimentos, de nada. Ni siquiera salió la nueva ley de arrendamientos y la asunción del nuevo secretario de Agricultura parece más maquillaje que solución pilítica.
Sin planes, sin políticas, sin autocrítica, sin examen profundo, sin cambios, y sin ideas, es poco lo que puede avanzar el país. Hoy más que nunca los argentinos necesitamos de una conducción que, equivocada o no, accione en favor de todos los sectores. Sin el dogmatismo inservible que algunos justicialistas todavía recitan, sabiendo que la pobreza y la decadencia crecen al ritmo directamente proporcional que sus engaños y su inoperancia para encontrar soluciones concretas.

lunes, 21 de julio de 2008

TE NECESITAMOS MAS HUMILDE

Parece que todo volvió a la normalidad luego de la madrugada histórica del jueves en Senadores, y se puede percibir que el ánimo de la sociedad es otro. La gente está mejor, y se nota en todos lados. Es posible que en las grandes capitales se vea diferente de lo que se vive en el interior de la Argentina, que al fin y al cabo era el sector más perjudicado por la tenebrosa y fatídica Resolución 125.
Escuché decir al muchas veces impresentable pope de la carne José Samid que para el Gobierno es mejor que se cosechen 10 millones de toneladas de soja con retenciones del 35%, que 5 millones con retenciones del 45%. Creo que no es un planteo equivocado, aunque muy básico. Propio de quien viene. Un análisis de ese estilo sirve para introducir al verdadero problema, al tema de fondo, que es una real política para saber qué será del campo en la vida económica, social y tributaria de un país que históricamente ha descansado en su producción primaria, sin desmerecer la industrialización que se vivió tras el proceso del 'uno a uno'.
En las ciudades y en los pueblos, y en los campos se nota claramente el cambio de ánimo y de perspectivas en la gente, en los negocios, en las calles y en los trabajos. Todo se ve mejor, pero por ahora, solamente por ahora.
El matrimonio en el poder no parece sentir el golpe llegado desde el Senado. No han reaccionado como se esperaba y mucho menos ofrecen una idea de solución al problema con el campo. El duelo por la durísima derrota podría seguir un tiempo más, pero tratándose de las urgencias que tienen varios temas en Argentina, no debe continuar la inacción y los discursos que minimizan lo ocurrido.
Nada de lo que esperaban en Olivos se cumplió, y la promesa a rajatable de no moverse de la 125, sucumbió frente a los hechos. El más castigado de los Ferbández fue quien tuvo que poner cara de circunstancia y hablar de su derogación política. Pero más allá de eso preocupa la falta de ideas, de contra propuestas, la carencia en la búsqueda de consensos y soluciones no solo en el tema campo, sino como se viene reclamando, inflación, seguridad, energía, déficit fiscal y más.
No aparecen soluciones, porque no tienen soluciones. Era más facil meterle la mano a la gente del interior y quedarse con 2.500 millones de dólares antes que poner a funcionar la cabeza y que a uno, al menos, se le caiga una idea o una solución. ¡Cuánta improvisación!.
Hoy en algunas paredes de Buenos Aires se leía un afiche que dándole fuerzas a Ciristina rezaba: 'ahora más que nunca los humildes te necesitamos'.
Grave error. La frase del afiche debería decir: 'ahora más que nunca, todos te necesitamos más humilde'.

viernes, 18 de julio de 2008

¿QUIEN NOS SALVARA DE ESTA?

"El kirchnerismo nos salvó del menemismo, y los que se vayan del gobierno de Kirchner nos salvarán del kirchnerismo" acuñó Julio Bárbaro en su idea de que el Justicialismo se recicla constantemente y varía en sus errantes caminos aunque el eje central de su doctrina se degrada con el paso de los años.
El estrepitoso fracaso del actual gobierno, sellado en el Senado en la madrugada del jueves, abrió aún más las puertas de quienes espantados de tanta incapacidad política, autoritarismo casi perverso y suicida, tratan de sobrevivir al régimen K, herido de muerte ante el cachetazo de Julio Cobos.
Las grietas que el mismo sistema kirchnerista supo abrir en las bases peronistas y de radicales afines, son cada día mayores y por ellas se filtran y escapan los que no quieren quedar enredados en la confusión del grito, de la patota, de la ceguera y de la violencia del púlpito y también de las plazas.
Pasaron cuatro meses del virulento conflicto con el campo y el Gobierno logró lo que muchos otros no hubieran sido capaces de construir. Todo lo que estaba unido, lo dividió. Empezando por lo más delicado para la convivencia republicana, que es la sociedad.
Fue la Presidenta con su discurso altanero, vacío de contenido y con un dogmatismo falto de credibilidad, quien se encargó de dividir a la sociedad. Esa sociedad que fragmentada y todo, la votó en su gran mayoría. Enfrentó a grandes con chicos, al campo y al gobierno, a los buenos y los malos, dividió a todos.
También partió en dos al movimiento obrero. El oportunismo de Luis Barrionuevo se hizo fértil en el conflicto y el líder gastronómico rompió con Hugo Moyano y creó la CGT Azul y Blanca.
Dividió a su propio partido, con la arremetida setentista en el Partido Justicialista del ex Presidente que usó su cargo para fogonear a militantes, reírse de los periodistas y jugar con fuego en los palcos con un discurso provocativo y dañino.
Dividió a los radicales amigos y sus socios de la Concertación, como el mismo Julio Cobos.
Separó las aguas en los bloques propios de Diputados, con Felipe Solá como abanderado de la rebelión a pocos días de la votación en esa Cámara. También dividió a los peronistas del Senado. Creían con seguridad que tenían 48 Senadores que 'en quince minutos' aprobarían sin revisar la ratificación de la Resolución 125. Carlos Reutemann fue el primero en abrir su propio juego y muchos lo siguieron.
Es decir que en poco más de cien días el paso cambiado del Gobierno dividió al país, dividiéndose a sí mismo, agonizando en su propio veneno.
Paradójicamente, lo que estaba dividido frente a los ojos altaneros de una Cristina triunfal y con paso firme hasta marzo, ahora aparece más unido que nunca antes. El ejemplo más contundente es el campo. La Mesa de Enlace con sus cuatro entidades claramente diferenciadas pero unidas por el espanto, se hicieron fuertes y lograron canalizar reclamos propios y ajenos ganando espacios en el poder y en las calles.
Es que, es tan incapaz y falto de ideas el actual cuadro político gobernante, que aquella difusa imagen de 'mejorar lo que ya mejoramos' que vendió la Presidenta en su campaña parece una mentira más de tantas que atormentaron a los argentinos en estos días.
La pregunta que me hago es: ¿quién va a salvarnos del kirchnerismo?, y mi respuesta inmediata, quizás apresurada es: los que sigan el ejemplo de Julio Cobos.
Sin ser la gran figura política de la Argentina contemporánea, con un sólo gesto, ganó mucho más que el 80% de aceptación de la gente común del país que le dieron una encuesta de últimas horas.
Claro, falta un pequeño detalle para aclarar. Cobos se distinguió tan claramente de la esquizofrenia kirchnerista que uno no entiende qué fué lo que lo sedujo para dejar la UCR y sumarse a las filas K.
Tan difícil de interpretar eso, como entender qué fué lo que sedujo a casi el 50% de los argentinos a votar en octubre a este mamarracho que ni siquiera sabe aceptar una opinión diferente de las suyas. Y lo que es peor, se pone rabioso cuando sufre una derrota.

jueves, 17 de julio de 2008

CORAZON Y CABEZA

Se respira otro aire. Existe una sensación de alivio luego de la histórica decisión del Vicepresidente Julio Cobos ante sus pares del Senado. El pueblo acompañó la sesión interminable como si fuera una batalla final, y realmente lo fue. La dimensión de lo que se estaba jugando en los instantes en los que tomó el micrófono Cobos, era por pocos conocida. Con el paso del tiempo sabremos fehacientemente que esos 35 minutos en los que el mendocino habló, fueron un momento histórico, único, justo y lógico en la historia argentina.

El vértigo de los oradores y las exposiciones aumentaron la adrenalina en un recinto que se veía ordenado y en algunos momentos con mucho siencio. Pero ningún silencio fue más fuerte que el que inundaba el Senado cuando dejaba de hablar Cobos en su alocución final. Temblaba, se lo veía atormentado, en una porfía interna entre el deber y el sentir. Entre el mandato y la convicción. Miraba a sus compatriotas que esperaban entredormidos alguna definición. Miraba también a tantos otros que estaban en la vereda opuesta saboreando una falsa victoria que ya se había festejado en las carpas.

La definición era esperada como un gesto tranquilizador. Casi ni se escuchó cuando Cobos dijo: 'mi voto es en contra', con la voz tomada y cortada, hablando para adentro, dolido, pero orgulloso de haber reivindicado su convicción, y su verdadero sentir.

Si los argentinos usáramos la cabeza para pensar y el corazón para sentir, y no mezcláramos tanto los impulsos, los deberes, los mandatos, las ideas y las verdaderas convicciones, es probable que nos iría mucho mejor en el devenir político. El mendocino decidió su voto con el corazón y con la cabeza.

Con el corazón sabiendo que respaldar una resolución como la 125 significaba apretar el gatillo para liquidar las economías del interior, y apagar la vida de la Argentina profunda.

Con la cabeza, porque pensó una y mil veces que la dignidad no tiene precio. Que la convicción no juega en el mercado de las prebendas y de los aprietes.

Pensó en el futuro y en el presente sin dejar de recodar lo que pasó en los últimos cuatro meses de peleas, violencia, insultos y una flagrante muestra de incapacidad política para resolver un tema doméstico que se tranformó en una trampa casi de muerte para el doble comando K.

Cabeza y corazón, definieron un momento histórico. No todos creyeron que cabeza y corazón podrían prevalecer en una discusión parlamentaria. La siesta de casi cinco años en la que estuvo el Parlamento terminó con una pesadilla para los K, y la tienen merecida.

Lo que viene no será fácil. La ideología de la confrontación y de la pelea no terminará aquí, sino que se exacerbará. La incapacidad y ceguera política no tiene por qué frenarse ahora. El gobierno perdió grandes oportunidades de reivindicación por la perversa idea fija de ganar a cualquier precio. Y la política no es ganar o ganar, porque en cualquier momento el pueblo se da vuelta y con el corazón y la cabeza quiebra un proyecto en el momento menos esperado. 

La Presidente tiene una gran oportunidad, dicen. No la aprovechará. No podrá despegarse de su marido y ambos mostrarán los dientes en cada oportunidad que puedan. Ofendidos por la decisión del Senado, y heridos jugaràn entre víctimas y victimarios. Los bufones del ex presidente, que hacían los deberes festejándole humoradas de mal gusto y aplaudiendo sin saber qué decía, ahora empiezan a esconderse. Desaparecieron los que ponían los dedos en V y amenazaban jugando a los violentos setenta. La gente les dijo basta y no los quiere ver nunca más en un cargo político.

Se van solos. Como en la noche negra de julio frente al Parlamento, cuando sumidos en su impotencia y tragando su propio veneno emprendieron la retirada. Dándole la espalda al Congreso, tal como hicieron siempre con los reclamos genuinos del campo.

jueves, 10 de julio de 2008

EL PESO DE LA TRANSA

Las decisiones parecen estar tomadas en la mayoría de los Senadores que desde la semana que viene estarán debatiendo en el Parlamento lo que ya parece sentenciado. La deformada Resolución 125 que pasó por Diputados y que recibió retoques y modificaciones, ahora está bajo tratamiento de la Cámara alta y aunque los razonamientos tienen mejor base y argumentos, las opiniones parecen inclinarse en una apretada mayoría por quienes creen que hay que apoyar la medida que viene de la Cámara baja. Así funciona la democracia y así debió haber funcionado siempre y mucho antes de que estallara este conflicto que tiene a la economía frenada y al Interior en ascuas y a punto de volver a estallar.

Se escuchó decir, se comentó y se conoció, que muchos Diputados fueron presionados y premiados y, bajo promesas de todo tipo (incluyendo la baja en los impuestos a las peras y manzanas), cambiaron su voto final, en la interminable sesión de la semana pasada cuando por 7 votos el oficialismo hizo prevalecer su engendro de Resolución, pasada a Ley.

Ahora pasa lo mismo con los Senadores, que son menos, y que no parecieran menos permeables a las tentaciones de la billetera y de los acomodos políticos futuros. Pareció que en vez de ponerse en funcionamiento el mercado a término de la soja, lo que verdaderamente anduvo sobre rieles fue el mercado a término de puestos y acomodos en lugares ejecutivos y de gobierno.

La lupa hoy está sobre el lobby que a favor del poder central ejercen centenares de militantes pesados y funcionarios. Lo mismo que entidades ruralistas, intermedias, y numerosos grupos de intendentes del interior golpeando puertas para ser escuchados.

Hay un clima de descreimiento general y de escepticismo acerca de la actituid de muchos legisladores que estàn 'dudando' acerca de su voto. Ofrecimientos, cargos a futuro, aportes del Tesoro y demás, engrosan la lista de recompensas por un voto oficialista. Las chequeras arden. Y los ojos del ciudadano común observan con perplejidad, pero desde afuera, cómo un sistema de alianzas, lobbys, acuerdos y transacciones en lo político sobrevive y no solamente eso, sino que da muestras de buena salud en casos de extrema urgencia democratica.

¿De quién es la culpa? De todos en una cuota parte. De quienes votamos a muchos Diputados impresentables, de militancia patotera, vírgenes de proyectos, sin ideas propias y con un enanismo intelectual que quedó en evidencia en muchos discursos. También la culpa es de los mismos funcionarios, jóvenes o viejos, que imitando prácticas históricas persisten en un sistema de premios y castigos basado en el poder económico pra uso personal, partidario, o corporativo. Si bien los responsables son en parte los ciudadanos al no poner en cuenta qué tipo de gente elige, al igual que la conducta irresponsable y divorciada de sus ideales por parte de los legisladores, lo cierto es que el gran culpable de este entramado es el mismo sistema, sostenido por la clase política que hoy más que nunca se resiste a cambiar de metodos y prácticas.

El cavernismo, la política del palo, la prevenda y la sumisión económica prevalecen por encima de lo que debería ser una nueva era de entendimientos globales, políticas comunes, y ejercicio pleno de la República. Nada más alejado de eso, que los oscuros pasillos del Parlamento, en la noche y madrugada de la votación en Diputados, en donde chillaban celulares y llovian jugosas y tentadoras promesas.

Néstor Kirchner cuando llegó al gobierno, gracias a la deserción de Carlos Menem, prometió lavar la cara a la política 'de antes'. No lo hizo, y mintió siempre. Mauricio Macri tomó ese mensaje y es poco lo que se vé en concreto. Cristina Fernández llegó con la falsa promesa de mejorar lo del presidente anterior y duró menos que una siesta, dejando al país al borde del colapso e ingobernable.

Siguen las patotas, siguen los politicos incapaces, los discursos plenos de ingorancia, los aprietes, la soberbia y el grito setentista. Nada ha cambiado en el sistema político de la Argentina, y no podemos cuplar solamente a los cuerpos legislativos, porque ellos mismos son parte y víctimas de un modelo vetusto, inservible para la era moderna y que tanto mal le está haciendo al país.

Un voto más, un voto menos no hacen a la cuestión de fondo. La clase gobernante no muestra la más mínima capacidad para representar a la mayoría de los ciudadanos comunes. La culpa es nuestra, por permitirlo. Por votarlos y por no comprometerse y comprometerlos a hacer cumplir sus promesas. Falsas, y vaciadas de ideas, porque hoy una idea no sirve, sino lo que pesa en el momento de un voto es la transa. 

jueves, 3 de julio de 2008

NUEVE A UNO

Son horas fundamentales para saber que rumbo político y económico tomará la Argentina en el segundo semestre de un año que parece va a terminar muy difícil.
En unas horas más el Congreso tratará de debatir la suerte que correrá gran parte del interior de nuestro país que espera impaciente las decisiones que los representantes del pueblo tomarán acerca de la política de retenciones a la producción agropecuaria.
Para muchos la suerte está echada. Pero igualmente es irreversible la tendencia en declive de la imagen presidencial y de la mayor parte de los cuadros del gobierno por su pésimo manejo de la situación, el enfoque, la carencia de ideas y de capacidad para resolver un problema que creció a pasos agigantados y ha enfriado la economía con números que preocupan.
Para completar el panorama, el ex Presidente sigue tirando leña al fuego en una actitud confrontativa, casi adolescente, sin más premisas que el apriete, el dedo levantado, la cara desencajada y las presiones para la tropa leal de legisladores.
Es bueno este momento para pensar de qué manera está conformada la Cámara de Diputados y observar de qué forma quedará luego de las elecciones de 2009. Simple observación de pérdidas y ganancias para los números fríos que maneja la intelgiencia K.
Volviendo al proyecto de paralización de las economías regionales y del interior que pretende enarbolar el oficialismo, quiero poner como ejemplo claro de la situación algunos datos que la Asociación de Productores de Benito Juárez, mi ciudad, ha realizado con motivo de la crisis.
El mismo hace una comparación con el presupuesto municipal, (uno de los más grandes en ciudades como Juárez) en el cual se indica que el campo invierte por día nueve veces más que la comuna.
El informa agrega que este año en el distrito se han sembrado 118 mil hectáreas de cultivos de fina y de gruesa, pero la mayor parte es destinada a la ganadería, con 400 mil hectáreas. Actualmente el campo invierte en forma de sueldos, lubricantes, trabajos diversos, reparaciones, semillas, agroquímicos, y otros insumos unos 900 mil pesos por día en el partido.
Los números marcan que la actividad del campo se multiplica nueve veces, respecto de los 116 mil pesos que activa el municipio por día.
Y aquí el dato aterrador y que exime de mayores análisis: lo que se llevan las retenciones en lugares como Benito Juárez, (mayoritariamente ganadero) no afecta tanto como ocurre con ciudades netamente agrícolas, pero sin embargo por día, en retenciones se van de los bolsillos de los productores de mi ciudad 319 mil pesos.
Hay que hacer una salvedad, porque esta cifra podría ser mayor en una campaña común; la última estuvo marcada por la gran cantidad de pérdidas que produjo la helada en la cosecha de fina (producida en noviembre de 2007), con un 50% menos de trigo y la sequía del mes de enero, que diezmó los cultivos de gruesa.
No hay más que decir. Si diariamente se evaporan 319 mil pesos desde un partido productivo como Benito Juárez, en el sudeste de Buenos Aires, haga usted el ejercicio de calcular cuánto más recauda el Estado para saciar su voracidad, sin importarle tener que pisar la cabeza de cuanto productor asome.
La suerte del interior está en juego por estas horas. No soy optimista, menos después de ver una vez más, en manos de quien estamos...

viernes, 27 de junio de 2008

¿Y SI PRUEBA EN LA GUARDIA IMPERIAL?

Mientras el circo montado frente al Congreso Nacional ofrece al mundo una más de las patéticas imágenes que llenan páginas de diarios y espacios de noticieros en todo el mundo, se espera para la semana entrante el debate serio, en ambas Cámaras, de la famosa resolución 125.
Las presiones que se ejercen en cada hora sobre legisladores son muchas. Las entidades agropecuarias ya saben qué es lo que necesitan. Los legisladores de la opisición siguen informándose, mientras que los Gobernadores hablan en voz baja por temor a un recorte en envíos de fondos o por miedo, según del color que sean.
Lo interesante del caso es que el debate parlamentario va a desnudar una vez más los perfiles de quienes tienen la soberana responsabilidad de llevar adelante los destinos del país.
Las inoportunas apariciones públicas de la Presidenta en el maratón de actos peronistas para hacer creer a ellos mismos que contaban con respaldo, no sirvieron de escarmiento para que desde el atrio K la verborragia vuelva a superar los niveles normales de soportabilidad.
El ex presidente, en plenas funciones de precisamente 'ex', arremetió contra los chacareros y la gente de campo y presionó directamente a sus legisladores llamándolos a 'ponerla...' en una clara alusión erotico-política que poco se entiende y que tiene mucho más de lenguaje tribunero que de un ex mandatario.
¿No hubiera sido bueno para la salud mental de quien habló ayer ante los bancarios, y para la tranquilidad de los argentinos, que el 'ex' hubiera dedicado sus amenazas, presiones y desencajadas muestras de intolerancia, en una tribuna con hinchas de Racing, por ejemplo?
Claro, olvidé tener en cuenta que hasta los mismos simpatizantes de la Academia hace unas semanas quemaron una bandera de respaldo a los K en un entrenamiento...
La desesperación por ganar un voto en el Congreso lleva a la presión más fuerte y a la amenaza constante. El desmanejo con la tropa, es idéntico al que se ejecuta con los grandes temas del país hoy.
Temas como la crisis de energía, los combustibles, la inflación, la inseguridad, la institucionalidad por citar los más graves, no son resueltos debido al mismo desmanejo de la situación. Es decir, que ante situaciones límite, se procede con igual inoperancia.
Por eso es urgente que se saquen de encima cuanto antes el problema con el campo, llegando a un consenso y dejando de lado la ceguera y obstinación que lo único que han logrado es deteriorar de manera irreversible su imagen frente a la opinión pública y poner a los argentinos ante una disyuntiva de división impensada seis meses atrás.
Una vez terminado el problema del campo, vendrán otros más fuerte seguramente.
La inflación es peor que las retenciones. Es una retención al salario y a la calidad de vida, y esa retención llamada inflación no se puede manejar con una reoslución 125 ó 126. Y está más que claro que tampoco lo va a hacer el filósofo Moreno.
La crisis energética también es grave. La prometida lluvia de gasoil no llega y los barcos cargados esperan por subsidios prometidos. Mientras, la gente aguanta. Aguanta y espera.
La lista de problemas es interminable. Las soluciones existen. Las salidas están. Las posibilidades de éxito son buenas, pero hay un problemita de fondo que todo lo arruina.
Es que mientras quien maneja el país le pida a sus legisladores que 'tengan coraje y que la pongan...' queda en claro que estamos en manos de la Guardia Imperial (barra brava del pobre Racing Club...)

jueves, 26 de junio de 2008

CIEN DIAS DE SIESTA

Los legisladores salieron de sus escondites. Algunos perdieron el miedo, o el miedo a enfrentarse con sus votantes les hizo repensar sus decisiones. Es bueno el debate, lo que asusta es que el Parlamento durmió una siesta de cien días, mientras el país estaba casi en llamas. Ahora que hay cámaras de televisión y son observados, aparecen todos. Curioso.                                                                                       Llama la atención ver al Congreso Nacional en estado de ebullición. Una característica que debería ser normal y natural del Poder Legislativo que pareció despertar por imposición del Ejecutivo, cuando el agua le llegaba al cuello al matrimonio K con su caprichosa maniobra de mantener a rajatablas la Resolución 125 acerca del aumento confuscatorio de las retenciones a los cereales.                 Es alentador observar a los Diputados y Senadores debatir en sus respectivas comisiones acerca de las modificaciones que podrían hacerse a la polémica resolución, pero también es preocupante recordar el inmovilismo y la apatía que mostraban casi todos los legisladores hasta hace dos semanas.                            

Los que ahora quieren capitalizar el ruido de las cacerolas que todos escucharon en el país el lunes 16 de junio no aparecieron, salvo honrosas excepciones, en los momentos críticos de la pelea Gobierno-Campo.                                                   Resulta que hoy todos tienen voz, opinión, análisis y hasta propuestas superadoras. Me pergunto: ¿qué estaban haciendo mientras el país se debatía en la más importante crisis insititucional y politica de los últimos tiempos?, mientras De Angelis era apresado por la Gendarmería en Gualeguaychú, ¿qué estaban haciendo, mirando o tapando?, yendo más lejos, ¿qué papel hubieran tenido si el Vice Presidente Julio Cobos, no ponía el dedo en el Parlamento, intentando de manera casi desesperada poner un gramo de cordura y diálogo ante la escalada de violencia K que había ganado las calles con la tropa de D Elía?.

El silencio del Congreso también es culpable de la situación a la que se llegó en los cien días de conflicto. Los que ahora se suben al caballo del reclamo, al ver  la realidad de la crisis que generó una medida inviable política y económicamente, estaban en sus guaridas cobijados del reto Presidencial o del grito partidario.   Faltó coraje y decisión. No hubo convicción política, o hubo mucho miedo en la mayoría de quienes hoy vemos frente a las cámaras actuar en favor de la gente y del interior.                                                                                                                 Menos mal que muchos de los representantes de provincias están bien identificados por sus votantes y la presión de esa identificación con sus lugares de origen los llevan a meditar un poco más sus decisiones.                                                          

 La presión K es cada vez mayor, y directamente proporcional al desgaste de las tropas. Los números no dan, no solamente ante el aumento galopante del déficit fiscal, sino en el déficit de adhesiones en las bancadas. El paquete no podrá ser votado como un combo cerrado, sino que habrá debate por varios días. Las huestes oficialistas volvieron a hacer mal las cuentas y no tienen mayoría por lo que se descuenta una nueva derrota, pero ahora en el plano legislativo.                             La imagen erosionada de manera irreversible del mandato K tendrá un nuevo sacudón en pocos días más, y la escalada del voto 'castigo' frente a tanta prepotencia no sólo germinó en la elección de Río Cuarto el domingo pasado, sino que está haciendo estragos en la tropa K. Ahora, habrá que estar atentos al contraataque de quienes creían tener todo dominado y ahora que miran a su alrededor se dan cuenta del desastre originado por ellos mismos. Morián 'con su propio veneno', y sin embargo seguirán mostrando uñas, aunque ya casi nadie les tendrá miedo.

miércoles, 25 de junio de 2008

LOS TRES CHIFLADOS

Hace diez días, miles de argentinos salieron a las calles a exigir que se los escuche, que se los tenga en cuenta, que se los considere ciudadanos del país. Parece que hubiera pasado mucho más tiempo, pero la realidad es que fue ayer.
El grosero espectáculo en la puja distributiva de espacios por colocar carpas en la plaza frente al Congreso distrajo la atención de lo que debería ser el eje central del debate. En las comisiones y en los bloques el tema de las retenciones está siendo hablado y no discutido a fondo. Más gritos que análisis, sin que nadie escuche al que piensa diferente.
Esta consideración es para las dos partes en conflicto, pero debe achacarse mucho más al oficialismo que intenta mantener su dureza en el recinto parlamentario.
El Congreso es el lugar por excelencia para la discusión de los grandes temas nacionales y ésta es la gran oportunidad de poder ver a los Diputados y Senadores de la Nación en acción. Algunos tratarán de hacer sus cumplidos, bajo orden y amenazas del Partido gobernante con el ojo histérico de los bufones K. Otros, intentarán reflexionar acerca de las consecuencias de instalar en la sociedad la división que genera aplicar la medida que ha iniciado el desmoronamiento del proyecto K en su conjunto.
El debate sirve siempre y cuando genere nuevas ideas, tenga opinión autorizada en sus interlocutores y propicie desde esas discusiones, políticas que superen a las actuales.
El grave error del Gobierno actual (mejor dicho 'burrada') en su intención de aplicar por la fuerza y por capricho el aumento confiscatorio de las retenciones es indefendible desde todo punto de vista.
Arruina a los productores pequeños y medianos y también a los grandes, cierra mercados internacionales, retrasa la aplicación de tecnología en la actividad, derrumba las economías regionales, destruye la agroindustria, paraliza la comercialización a futuro, genera incertidumbre entre grandes inversionistas y propicia el desánimo en todos los sectores ligados a la producción primaria. ¿Qué más puede necesitar un legislador para darse cuenta que está frente a una resolución que es un dispatare?
Demás está comentar las consecuencias no deseadas de la aplicación de tal dislate. Ya mucho se habló y mucho tambien se mintió.
Estamos en manos del Congreso para saber si las soluciones comienzan a aparecer, pero no hay que olvidarse que el Ejecutivo es el que originó esta crisis cuyas consecuencias aún no se conocen a ciencia cierta.
También estamos en manos de la esquizofrencia K, y aunque ahora se 'acovachen' en un silencio imitación inocencia, sabemos que tarde o temprano volverán a mostrar sus dientes. Y en medio de la reconstarucción del diálogo aparecerán juntos emulando aquellos momentos desopilatntes de los 'Tres Chiflados' queriendo empapelar una pared. Tienen todos los elementos para hacerlo de la mejor manera, pero son los 'Tres Chilfados'...y nada harán bien.

martes, 17 de junio de 2008

"VINE GRATIS"

En estos días de confusión y de dolor, los acontecimientos del sábado entre Gendarmes y chacareros en Entre Ríos pusieron al país al borde del colapso y quienes protestan genuinamente desde hace casi 100 días por el reclamo histórico de reparación al Interior, ganaron las calles y las rutas. Unas horas después, en la noche del lunes, las cacerolas se hicieron sentir en todos lados. Quien no las escuchó, miente.
En medio de las protestas en cada rincón de la Argentina, en cada plaza, en cada ruta y en cada esquina, pude ver al pasar, un cartel escrito a mano sobre una cartulina blanca. Dos manos bien altas se elevaban para que la inscripción puede leerse ante las cámaras de televisión. El cartel decía: "vine gratis".
Dos palabras que encierran muchas puntas para el análisis en momentos de alta crispación y de provocación. "Vine gratis" significa certificar, por las dudas, un reclamo genuino. Y también dejar en claro, que otras marchas de apoyo han estado teñidas de aparato, sistema y clientelismo político, formas de convocar seguidores artificiales o marionetas humanas, que la gente común rechaza de plano en la política contemporánea acá y en la China (salvo excepciones como Cuba y Venezuela).
"Vine gratis" apareció en medio de las cabezas de gente descontenta, trabajadores, dueños de campos, dueños de comercios, empleados, profesipnales, docentes, laburantes, estudiantes y gente común que se siente indentificada con el reclamo, aunque no conozcan los detalles de la 'letra chica' acerca de las famosas retenciones.
Los reclamos generalizados de la noche del lunes 16 fueron espontáneos. Nadie pagó un centavo para regalar choripanes, ni viajes en micros desvencijados, ni para recaudar 50 o 100 pesos por cabeza para hacer número en un acto como el que se está organizando para apoyar a los responsables del fracaso político más grande de los últimos años en Argentina.
El significado de ese cartel sintetiza el ánimo de quienes protestan.
Si bien hay algunas leyendas que piden soluciones rápidas y que maltratan la figura presidencial, el de "vine gratis" va más allá de la queja por la ofensa a la que es sometido sistemática e históricamente el Interior del país a lo largo de la historia en un prceso que se ha profundizado en la actual administración.
Ir gratis a un acto, es ir por la dignididad del reclamo. Por la dignidad de quien lo hace y por la dignidad de lo que se pide.
Ahi está la gran diferencia, y en eso radica la ceguera incomprensible de los personajes que gobiernan este país. El reclamo del Interior está siendo acompañado por las grandes ciudades y empieza el creciente reclamo del conglomerado del Gran Buenos Aires. Por esos sitios las retenciones son desconocidas, pero hay una retención más fuerte que la de la soja: la inflación.
"Vine gratis" sintetizó el pedido genuino de una gran parte de la población que está harta del mal trato, la indiferencia, la ignorancia, la altanería y por sobre todo, la incapacidad para solucionar un problema que es fácilmente manejable desde el sentido común.
La técnica de barricada, el discurso fácil, y la agresión, están pasandole factura a un gobierno que se encuentra tan aislado como sus dos fusibles principales respecto de quienes se ven rodeados.
Y en medio de ese aislamiento, en la ceguera y obstinación, no hay nadie del entorno que tenga dignidad para hacerles llegar una cartulina, un marcador y poder escribirles que ellos también vinieron gratis a manejar los destinos del país.

jueves, 12 de junio de 2008

TRATAR DE SER EL MEJOR

El periodista Alfredo Leuco, en su columna de Perfil.com sostiene que "caracterizar esta revolución de tierra adentro como una expresión de la oligarquía golpista es –por lo menos– una bruta caricatura que refleja la pereza intelectual de Néstor Kirchner".
Mientras el país interior se desangra con las rutas cortadas, el campo parado, y la actividad económica en pronunciado declive, aquí en la gran Buenos Aires pasan las horas y nadie hace nada.
La pereza intelectual sumada a la incapacidad de gestión dan como resultado lo que hoy vivimos.
Solamente se oye alguna voz altisonante de un ministro o funcionario para intentar convencer a la gente de que el problema del campo "ya pasó", como si en la expresión misma estuviera la solución. No es solamente decirlo, sino hacerlo, y por lo visto no hay nada que anuncie que el problema "ya pasó".
Desde el púlpito miran de reojo lo que pasa con el desabatecimiento que se viene y mientras Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos son las provincias que más sufren junto con el campo bonaerense desde el gobierno se percibe un "dejar estar".
Es la apuesta más siniestra que puede imaginarse desde la cabeza de quien fuera presidente. "Dejar estar", que es dejar al campo,a su gente y a sus pueblos como tierra arrasada.
Los paliativos que se anunciaron son migajas de una torta que ya se rompió y que a nadie sirve. No les sirven a los chacareros por insuficientes y tampoco le sirven al gobierno que sigue enredado en su propio laberinto.
La ignorancia acerca del verdadero significado del problema hace que el "problema" sea cada dia más grave. La incapacidad para resolverlo desnuda la fragilidad de una presidenta agobiada por una realidad que pocos imaginamos hace meses.
¿Qué ocurre que nadie sale al cruce para solucionar nada? Se supone que el gobierno tiene las facultades y el poder necesarios para encauzar un problema que está llegando a los cien días.
Los discursos no se entienden. Las medidas unilaterales desde la cúpula son inaplicables. Los anuncios delirantes acerca de la construcción de hospitales y rutas quedaron como un último intento de supervivencia en el respeto público. Las cifras no se conocen. Los gritos se confunden con agravios. Los voceros no hablan, y los que hablan "la embarran". Es la realidad de una administración que en su porfiada actitud y su autismo, está llevando al país al borde de un colapso perfectamente evitable.
Ya nadie discute acerca de las retenciones, ni del yuyo llamado soja, ni de los embarques de trigo. Se está padeciendo una crisis de confiabilidad. Nadie cree en las encuestas, ni en los discursos, ni en las cifras, ni siquiera en las caras.
Y aquí lo más interesante. Se observa que desde la presidenta hay una actitid impostada. Una actuación soberbia en muchas apariciones (falta un poco de glamour, porque eso no se compra). Los ojos, las facciones y los ticts denuncian muchas cosas.
Un discurso vale por las palabras, pero también por los modos, y la actuación. No se ve naturalidad en los movimientos, ni en las frases. Hay una imagen que mostrar por más que la autoridad se desintegre en cada día de conflicto.
Sería más fácil volver a lo natural. Regresar a lo que en esencia cada persona es. Buscar la manera de que millones de ciudadanos entiendan sin caretas, qué hay detrás de cada palabra, cada gesto y cada sonido de la voz.
Ahí radica uno de los grandes de problemas de quienes hoy gobiernan, creer que su palabra es "santa" y que los demás son detractores y golpistas. Si fueran auténticos, verdaderos y naturales serían más convincentes sus palabras y la gente trataría de entenderlos.
Dijo una vez Juan Manuel Fangio que no hay que creerse el mejor, sino tratar de serlo.




(...) Cuesta creer esa perversión de apostar a la tierra arrasada si no se sale con la suya.

miércoles, 11 de junio de 2008

INCENDIO DOLOSO

'Incendio doloso e interrupción de la ruta' son los cargos con los que el fiscal federal de San Pedro intentará el procesamiento de los ocho ruralistas que protestaron hace un mes en la ruta 9 por la confiscación de recursos, traducida en retenciones.
Cuestra creer en la objetividad de la Justicia argentina cuando en medio de una crisis de semejantes dimensiones un fiscal intenta 'hacer los deberes' frente al poder de turno y ordena el procesamiento de ocho personas que protestaron como los miles y miles que lo hicieron durante estas semanas en cualquier ruta del interior del país.
El funcionario se llama Juan Murray y desde hoy aparece en los diarios por su decisión que deberá ser resuelta por el juez Federal de San Nicolás Carlos Villafañe Ruzo.
Triste forma de ser célebre. Correr e intentar detener a ocho ruralistas que en pleno conflicto protestaron por una causa justa para la mayoría de los argentinos no debería darle notoriedad. Pero en este país todo puede suceder. Podrían haber detenido a centenares de miles de personas que protestaron y que prendieron fuego neumáticos bajo la carátula de 'incendio doloso' también. Pobres gomas, no tenian nada que ver y fueron a la hoguera durante varios días.
Lo mismo con los pesados troncos, que por ejemplo, alumbraban y daban calor en el corte de la ruta 3 y 86. No vendría mal procesar también a quienes cortaron esos árboles y a los que prendieron fuego y acusarlos de 'incendio doloso'.
Lo mismo para quienes prendieron fuego algunas viejas chatas, desvencijadas y rotas. Mientras la gente protestaba en la ruta se veía por televisión la figura de fuego en una silueta de camioneta. Ahi también hubo 'incendio doloso'.
Posiblemente este incidente quede en el olvido en algunos meses más, y el fiscal vuelva a sus actividades. Funciones para las que realmente el pueblo lo necesita, porque es el mismo pueblo el que le paga el sueldo.
La pleitesía al poder de turno enferma a las instituciones. Está demostrado que el problema medular que por estos tiempos agobia a la República es la falta de mesura, respeto e incapacidad de quienes gobiernan. Es casi reiterativo.
No alcanza con la pleitesía de los cuadros políticos, ni con la sumisión de los gobernadores, ni la lealtad de quienes cuidan intereses de unos pocos. Todo lo que se haga en ese sentido será estéril, porque la gente se dió cuenta a tiempo de la clase polìtica que hoy gobierna y decide.
Por más que haya encuestadores que hagan creer que la inflación no existe y que la imagen presidencial no naufraga. A pesar de ministros sordos, y funcionarios que necesitan anteojos y no anteojeras.
El fiscal busca el aplauso que desde el atrio va a recibir. Cumplió con el tirón de orejas a los ruralistas, mientras en el campo y en los pueblos del interior la bronca aumenta y el descrédito aumentan.
El daño ya está hecho. Lo que se rompió, dificilmente vuelva a arreglarse. La hipocresía del discurso de esta semana no arregló nada, y lo que es peor la protesta de los transportistas es ignorada.
¿Volverá el grito nuevamente para quienes no responden al sindicalismo leal?, ¿o dejarán desde el gobierno que la protesta haga la vida más difícil a los argentinos del interior y de las grandes ciudades?.
En todo caso, el fiscal en cuestión debería preparar nuevas carátulas bajo la denominación de incendio doloso, porque lo que está ocurriendo en estas horas en varios puntos del país es precisamente eso, un incendio doloso y ya sabemos por quien ha sido provocado.

lunes, 9 de junio de 2008

LA CUENTA REGRESIVA

La gran encrucijada que se viene para quienes nos gobiernan es saber a ciencia cierta quiénes van a componer los cuadros fieles a la causa durante los meses que se avecinan.
Será un tiempo de aguas agitadas en varios frentes, y además con las heridas abiertas luego de la contienda contra el Interior del país que tuvo en vilo a los argentinos durante tres meses.
La pregunta es: ¿quién se va a animar a representar a este gobierno en las próxima elecciones legislativas en municipios, secciones electorales, o provincias del interior, luego de la dureza y el desprecio mostrados por los oficialistas desde el primer día de pelea con el campo?.
Es difícil imaginar la organización de las listas y las internas dentro del Justicialismo buscando líderes que arrastren votos en octubre de 2009 en lo que se presagia será la derrota más humillante del oficialismo desde que apareció en el poder.
En las ciudades del interior los bloques de concejales del Frente para la Victoria están en su mayoría fracturados. Las presiones que tienen que soportar por parte de las fuerzas vivas de las comunidades son insoportables y la gente del campo, comercio e industria los obligó a tomar partido por una u otra posición en el conflicto.
Según el filósofo moderno Julio De Vido, 'no hay lugar para los tibios', y es por eso que ni los tibios ni los oficialistas tiene un lugar apreciado en sus comunidades.
Este fenómeno benficia a las fuerzas de oposición, radicales puros, socialistas, vecinalistas, moderados y demás frentes. Ante la decadencia del proyecto de quienes hoy gobiernan, los ojos ahora se posan en los que vienen. Y no hay mucho para elegir, ni todo es tan superador de lo actual.
Lo que está claro es que se hace muy difícil encontrar laderos incondicionales a este proyecto, que a medida que pasa el tiempo se derrumba con mayor facilidad.
Así como para la solución de la mayoría de los grandes temas nacionales, no hay una pizca de imaginación ni solución, tampoco hay ni habrá de ahora en más gente capacitada para defender la actual gestión.
Esta falta de recursos humanos, y las heridas que seguirán sangrando garantizan una derrota aplastante en todos los cuadros para las próximas elecciones.
La expectativa es hoy, cómo va a asimilar el 'doble comando K' la cuenta regresiva del revés que se avecina y cómo actuarán sus fuerzas de choque contra una sociedad que ya no los soporta.
Es por eso que llegaràn más días difíciles y hasta tanto el oficialismo no se dé cuenta de sus mayúsculos errores principalmente económicos, no tendrán la posibilidad de darse cuenta de algo elemental: gobernar en democracia, es precisamente éso: en democracia.

viernes, 6 de junio de 2008

IMPERIO SIGLO 21

Lucio Domitio Claudio Nerón fue proclamado emperador de Roma a los 17 años por la guardia pretoriana. Su reinado duró de 54 a 68 y el primer lustro fue tranquilo. Sería evocado más adelante como uno de los mejores ciclos de la historia del Imperio. Luego, Nerón se convirtió en un tirano desalmado, un déspota delirante que perpetró toda suerte de vilezas y terminó incendiando en el año 64 la ciudad de Roma, caput mundi, para luego rehacerla a su gusto. Esa imagen es reveladora de conductas que se repiten a través de los siglos. Se patentiza en la mirada de Nerón cuando ve cómo se quema, por su propia obra, el patrimonio de todos.
¿Una pesadilla? ¿Un presagio?
Acabo de leerlo en Perfil.com, y en ese párrafo pequeño se patentiza de la mejor forma la manera en que la administración actual está empujando a la Argentina hacia una nueva era de días negros y clima violento.
Como en Buenos Aires se vive de otra manera y se da las espaldas al país verdadero, los medios no tiene la real dimensión de la fractura a la que está llegando la Nación.
Mientras la carne llegue, y la leche aumente sólo unos centavos, y la harina siga alcanzando, los porteños no se darán por enterados de lo que pasa realmente.
Y lo que ocurre es grave. Estamos al límite de la violencia extrema. Llegando irremediablemente al colapso en el que argentinos derramen sangre de argentinos, mientras desde el púlpito el dedo acusador sigue elevado y la garganta emite sonidos casi de cavernas.
Los dirigentes no pueden salir de sus despachos.
El Gobernador de la provincia más poderosa, apenas pudo estar en un par de actos armados en la Matanza y La Plata. Tiene terror de enfrentarse con la realidad que él mismo ayuda a crear.
La Presidenta se recluye en un acto de Puerto Madero para hablar de las bondades del buscador Google, mientras la Iglesia denuncia que el hambre en el país de los alimentos, es 'escandaloso'.
En mi ciudad, Benito Juárez, luego de muchos años de trabajo, gasto y esfuerzo se terminó la construcción del edificio de la Escuela Media nro. 3 , la secundaria más grande del distrito. El acto de inauguración era el 23 de mayo. Un día antes las autoridades provinciales lo postergaron por problemas de agenda. Tienen miedo de verle la cara a la gente de los pueblos, a la gente de las ciudades, a la gente del campo. No pueden elevar su mirada porque les falta dignidad.
Y tratándose de un reclamo precisamente por la dignidad, juegan con ser políticos, en actos llenos de laderos y extras pagos, como en los programas de televisión.
Es real, no necesitan leerlo. Sólo se necesita mirar los actos por televisión para quedar azorado frente a la imagen del desprecio por la realidad y la ignorancia en su máxima expresión.
No creen ni ellos mismos los discursos. No creen ni ellos mismos los aplausos, y saben que a menos de cien kilómetros del palco en donde se sientan con sus amigos y obsecuentes, el país está a punto de entrar en llamas.
La foto del Ministro del Interior con un puñado de Intendentes de ciudades de Buenos Aires es lapidaria. Es el cuadro que faltaba para reconocer a los que dan la espalda a los reclamos por dignidad, vendiendo su propia dignidad. Son quienes tienen miedo de no ser tibios, y no tener espaldas para jugarse por la gente que los ve todos los dias en su pueblo, en su casa, en sus calles.
Explicar lo inexplicable es perder tiempo.
Prefiero en mi próxima nota empezar a pensar en la Argentina que viene y en el país que nos van a dejar quienes hoy están imitando de la manera más perfecta a Nerón en el nuevo Imperio del siglo 21 que quieren sostener, pero que caerá por su propio peso.

jueves, 5 de junio de 2008

VOLVERAN Y SE SENTIRAN EXTRAÑOS EN SUS PUEBLOS

Duele ver cómo es ignorado el reclamo del país interior y una vez más queda muy claramente marcada la diferencia de percepciones de los problemas reales que tienen los ciudadanos argentinos, si se ven desde la ciudad madre o si se viven desde tierra adentro.
No soy neutral en este problema que aflije a millones de argentinos.
Nací en el interior y defenderé con todo lo que sea necesario el reclamo digno de la gente de los pueblos, frente a la flagrante estafa moral que está consumando el Gobierno.
Ni uno de quienes votaron a las actuales autoridades esperaban semejante despropósito y destrato para con la gente de campo. Ni tanta soberbia. Ni tanta altanería, y lo que es peor, tanta ignorancia. Creo que ahí está una de las claves del desastroso manejo polìtico que hace del conflicto esta administración y de las imprevisibles consecuencias que traerá para el argentino común.
Una de las resultantes, absolutamente previsible, es el fin del proyecto hegemónico soñado a largo plazo, con polìticas populistas y rancias que son propias de otros momentos históricos y de cerebros peligrosamente setentistas. Una desubicación absoluta y falta de visión estratégica para los tiempos que corren.
Las consecuencias imprevisibles aparecerán desde el costado económico, social y fundamentalmente político.
Esta semana acompañé a la gente de mi pueblo, Benito Juárez, en la protesta de la ruta 3. Están conmovidos, ansiosos, cansados, ilusionados con la llegada de alguna solución, pero también muy convencidos de que la lucha no es por las retenciones, ni por las tasas, ni por la soja, ni por el trigo.
El reclamo, hoy, va mucho más lejos. Se trata de la dignidad del interior. De la dignidad de la gente de campo pacífica, mansa, trabajadora como tantas y fundamentalmente arraigada a la tierra y a la producción.
Gente que aprendió a querer su ciudad, su pueblo, sus caminos, sus tranqueras desde sus ancestros.
El reclamo de hoy tiene una base que no está en el resto de los reclamos. Esa base del reclamo, es el honor a los antepasados, la dignidad de aquellos abuelos que llegaron. muchos con hambre, a un país que los cobijó y les abrió su corazón.
El discurso soberbio y altanero de las autoridades está lleno de ignorancia. Pero también tiene un sabor a resentimiento y eso la gente lo percibe. La Presidenta no sabe cómo resolver un problema que en poco tiempo de diálogo se hubiera resuelto. Pero claro, la necesidad era recaudar millones de dólares para mantener el respaldo populista de masas urbanas que ya se han mal acostumbrado al clientelismo. Qué lástima!, tener un diagnóstico tan equivocado cuando estamos llegando al bicentenario de la Patria.
Hay motivos para alegrarse. Algún gobernador se anima y respalda la protesta. Otros intentan levantar la voz, ante el peligro de verse humillados en público por algún piquetero o funcionario de segunda linea.
La mayoría de la gente grita. Pocos gobernantes ayudan, muchos están saliendo del temor y también se dan cuenta de la realidad.
Es fácil solucionarla. No quieren. No saben. No pueden por propia incapacidad. Lo que más lamento es cómo la mayoría de quienes hoy levantan el dedo acusador están traicionando a sus pueblos, su gente y su tierra. No hay peor pecado que ése.
Porque algún día, volverán y se sentirán extraños en el pueblo que los vió nacer.