lunes, 1 de septiembre de 2008

DESTAPAR LA OLLA

Editorial de Alfredo Leuco, en Perfil. Muy bueno.

La Justicia tiene la gran oportunidad de investigar minuciosamente el funcionamiento de la caja negra sindical y su relación con los fondos sucios para la campaña de Cristina Fernández de Kirchner. Este es el subproducto más político que surge del triple crimen de General Rodríguez, ya convertido en Farmagate. Los aportes (por derecha y en blanco) de Sebastián Forza y de Ariel Vilán por 360 mil pesos son apenas la punta de un iceberg gigantesco que se cruza en el rumbo del Gobierno.


El escándalo recién comenzó cuando Forza apareció fusilado y se reforzó con el presunto suicidio de Vilán. Pero falta mucho por conocer todavía. Ya hay presentaciones hechas en Tribunales por diputados opositores que quieren saber si hubo tráfico de influencias o mucho más. Pero cualquier fiscal astuto y corajudo puede empezar a tirar de la cuerda y tratar de buscar las respuestas a muchas preguntas que levantan sospechas. Por ejemplo:

◆ ¿Es sólo una casualidad que casi el 40% del dinero entregado a los recaudadores K proviniera de la industria de la salud y las droguerías?

◆ ¿No tienen nada para decir en sede judicial Alberto Fernández, Héctor Capaccioli y Sebastián Gramajo? El ex jefe de Gabinete era la cabeza del comité de campaña y Gramajo y Capaccioli, sus amigos y lugartenientes. Gramajo era el encargado de las planillas y la contabilidad. Capaccioli era el tesorero.

◆ ¿Tiene algo que comentar Néstor Ricardo Vázquez, que fue gerente de la Superintendencia hasta el 21 de agosto del año pasado? Es un hombre del riñón del mundo sindical: nació profesionalmente en el ’79 en la Unión Obrera Metalúrgica y manejó los hilos al lado de José Luis Lingeri, cuando éste ocupaba el lugar de Capaccioli durante el menemismo.

◆ ¿Alguien está repasando los integrantes de los directorios de las empresas que integran el Registro Nacional de Precursores Químicos (como la efedrina) y que a su vez fueron aportantes de la campaña? Se trata en general de curtiembres o de empresas de venta de cueros y pieles que utilizan la acetona. Esto ya fue reclamado ante el juez por los jóvenes legisladores de la Coalición Cívica Sebastián Cinquerrui y Fernando Sánchez.

◆ ¿Cómo es posible que nadie se preocupe por algunas cifras astronómicas ni cruce los precios que pagan las obras sociales de los gremios a muchos de sus proveedores?

No pueden explicar por qué una vacuna antigripal cuesta hasta 10 veces más que en cualquier farmacia de barrio para muchos burócratas sindicales que militan tanto en la CGT de Hugo Moyano como en la de Luis Barrionuevo.

Aquí no hay ideología ni kirchnerismo que los divida. Los une la omertà de las coimas y los retornos, ni el amor ni el espanto.

Todas las miradas apuntan a Capaccioli, porque casualmente era y es el superintendente de Servicios de Salud. Eso lo coloca en una posición ambigua, de los dos lados del mostrador. Por un lado aplicando políticas o reglamentaciones y por el otro recibiendo los generosos aportes de gente que, en algunos casos, utilizaba el rótulo de empresarios de la salud apenas como una fachada. Graciela Ocaña le dijo con toda contundencia a por lo menos dos funcionarios del Gobierno que Capaccioli debía renunciar.

La ministra de Salud, curiosamente, utilizó las mismas palabras con las que Capaccioli pidió la cabeza de Guillermo Moreno en un reportaje de PERFIL: “Debe dar un paso al costado porque le genera más costos que beneficios a la Presidenta”. En forma indirecta, Ocaña también se lo comentó a Cristina después de un acto con Alicia Kirchner.

Trascendió que la jefa del Estado le dijo: “Hacé lo mismo que en el PAMI”. Graciela Ocaña se dedicó durante el gobierno de Néstor Kirchner a extirpar de ese organismo el cáncer de las mafias corruptas que durante mucho tiempo estafaron a los jubilados y al propio Estado. La Superintendencia de Servicios de Salud es un organismo descentralizado que depende del Ministerio. Por eso Ocaña es la superior inmediata de Capaccioli.

Para deslindar responsabilidades, Capaccioli le dijo a PERFIL: “Yo no tengo a las droguerías en mi área de funcionamiento. Mi trabajo tiene que ver con las obras sociales”. Esta es una declaración que conviene tener bien presente, porque son precisamente las obras sociales donde muchos jerarcas sindicales encuentran la lata ideal para meter la mano. En la política argentina nadie ignora que los gremialistas son millonarios (en muchísimos casos) y tienen un nivel de vida más parecido a los empresarios de su rubro que a los trabajadores que dicen representar. Y todos coinciden en que la principal fuente de su enriquecimiento veloz e ilícito son las coimas que cobran como devolución por la compra de insumos y servicios.

Sebastián Forza y Ariel Vilán hoy están muertos pero fueron dos botones de muestra de la trama de esos negociados oscuros.

Sus principales actividades durante mucho tiempo consistieron en sobrefacturar de forma grosera los medicamentos a las obras sociales o a hospitales u organismos del Estado; cobrar fortunas por servicios médicos dibujados y no prestados, y traficar o falsificar los remedios más caros que se utilizan en los enfermos de sida, cáncer y hemofilia, cosa que convierte esos delitos en aberrantes porque ponen en juego la vida de los pacientes.

Hay que buscar entre los proveedores del Hospital Francés durante la intervención de José Luis Salvatierra, hombre de Capaccioli y Alberto Fernández.

Salvatierra se tuvo que ir en medio de un escándalo donde una patota encabezada por la Sergio “la Tuta” Mohamad atacó a varios periodistas. En las últimas horas, Salvatierra fue mencionado en estos temas y reaccionó enviando una carta documento de advertencia a uno de los periodistas que mejor viene investigando esta trampa de negociados y agujeros negros. Mohamad, que después fue despedido por su condición de ñoqui del Gobierno de la Ciudad, es un conocido barra brava de Chacarita. Tal vez no solamente la camiseta funebrera junte a estos muchachos con Luis Barrionuevo porque en el PAMI, donde también funcionaron estos mecanismos perversos, tuvo un largo reinado Rubén Romano, casi el álter ego de Barrionuevo y denunciado por Graciela Ocaña por haberla amenazado de muerte.

Romano batió todos los récords de crecimiento patrimonial y dicen que dijo algo así: “Me está haciendo perder mucha guita. Me va a salir más barato matarla”.

El cartel de las droguerías y proveedores del Estado y las obras sociales tiene algunos eslabones que articulan la trama.

La Droguería San Javier, por ejemplo. Si se rasca un poco la cáscara de esa empresa, van a aparecer nombres estelares. Hay demasiada connivencia extraña.

Demasiados cruces de los mismos personajes en una matriz común de transacciones oscuras que se repiten en todos los casos.

Algunos se creyeron más rápidos que los carteles colombianos y/o mexicanos que les compraban la efedrina para fabricar drogas sintéticas y por eso fueron masacrados. Eso tiene más que ver con la lucha contra el narcotráfico que, en la Argentina, todavía está en pañales pese a varios síntomas de que mucha gente peligrosa se está radicando por estas pampas y con múltiples inversiones nada santas.

Pero volviendo al esquema corrupto de financiamiento, conviene saber que Capaccioli está dispuesto a realizar una presentación espontánea en la Justicia y que el nuevo jefe de Gabinete, Sergio Massa, lo confirmó en su cargo y le dijo: “La Presidenta no tiene ningún problema con vos”. ¿Será tan así?

En su momento, ya se comentó que un preocupado Néstor Kirchner llamó a Alberto Fernández, algo bastante infrecuente en estos tiempos, para pedirle precisiones sobre las donaciones de campaña que no cierran.

Alberto defiende a Cappaccioli pero no ha logrado mejorar su relación con Graciela Ocaña, que se astilló cuando ella se enteró por los diarios de su portazo. Alberto tiene un mejor ánimo que refleja sus días de descanso en Salta. Pero sigue esperando que pase el polvo de la explosión para acercarse de nuevo a los Kirchner y ofrecerse como organizador del kirchnerismo crítico, acordado con Néstor.

En los vericuetos de los financiamientos políticos hay cuestiones verdaderamente tragicómicas.

Hay errores de tipeo muy burdos que hacen sospechar si no fueron cometidos a propósito para ensuciar la planilla. El más generoso de los aportistas puso 710 mil pesos, cosa que está prohibida, pero lo hizo a través de la persona jurídica de su droguería y a través de dos nombres parecidos pero con el mismo DNI, Carlos Luciano Torres y Carlos Horacio Torresín.

¿Nos estarán tomando el pelo? ¿Será una provocación?

Aparecen varias empresas con nombres que sólo tienen una letra de diferencia y los mismos domicilios.

Es muy grave todo esto. Y el Gobierno responde con silencio. Otra situación insólita es que, al parecer, un agente vinculado a la SIDE y/o a la DEA, llamado Julio César Posse, o Pose, aportó también su granito de arena y luego su nombre apareció en la agenda de algunos investigadores del triple crimen.

Como si se tratara de una pesadilla para los Kirchner, los legisladores de Elisa Carrió piden que se busquen las posibles vinculaciones con Antonini Wilson, el de la valija negra de los verdes bolivarianos que esta semana va a pasar a la historia en Miami.

Encima, Néstor Kirchner, casi contemporáneamente, va a estar con Hugo Chávez en Caracas y, tal vez, en Nueva York con Cristina.

Ojalá se industrialice una investigación seria y valiente sobre este submundo inmoral y temible que hace años viene abasteciendo a muchos gremios y a muchos políticos y que de una vez por todas hay que desterrar de la Argentina.

No hay calidad democrática posible con los dineroductos de la corrupción. Hay que cerrarle todos los caminos a la narcopolítica.

La olla recién fue destapada. Pero ya deja escapar un olor a podrido insoportable.

NOS COMEMOS EL FUTURO

El peor síntoma del mal camino que transita la ganadería es que en el primer semestre del año la matanza de hembras representó el 49,4% del total, cuando la relación normal es 60%-40% en favor de los machos.

La liquidación de vientres ya acumula 20 meses y es el reflejo de la crisis que viven los criadores. "Nos estamos comiendo el futuro", avisan los ganaderos 

"Nos estamos comiendo las madres".

"Nos estamos comiendo el futuro".

"Estamos frente a un liso y llano proceso de liquidación de vientres".

"Estamos ante un vaquicidio".

"Estamos matando animales cada vez más livianos".

"Vale más una vaca vieja gorda que una preñada".

"El kilo de ternero vale lo mismo que hace tres años".

"Nadie quiere comprar terneros".

"El ternero no vale nada".

"Se destruyó la relación kilo/ternero-kilo/novillo".

"El criador neto no puede subsistir".

"Los únicos que hacen un buen negocio son los frigoríficos".

"A los únicos que les cierran los números es a los feedloteros que cobran las compensaciones, si es que las pueden cobrar".

Voces que se quejan. Gargantas que crujen. Los lamentos son de todos los colores, son de ganaderos, y también de productores mixtos, que por ahora son mixtos, que todavía son mixtos. Y los reproches van en un mismo sentido. En un único sentido, igual que la ganadería. Todos los caminos conducen a la liquidación de rodeos. La marcha es lenta, pero constante. Y cuanto más tarde el Gobierno en dar señales claras en serio, el viaje de las jaulas seguirá siendo de ida. 

"Nos estamos comiendo el futuro", dice Néstor Roulet, productor cordobés y vicepresidente de CRA. "Si tenemos en cuenta el actual stock ganadero y la extracción que le estamos haciendo, es imposible mantenerlo en el tiempo. En el 2007 faenamos 1,5 millón más de terneras que en el 2006 para cubrir el faltante de carne en el país, hoy no alcanzan las hembras para reponer las vacas de rechazo", agrega. 

El dirigente, al igual que todo el sector, entiende que más allá de la falta de un plan ganadero nacional -que no lo hay desde mucho antes que comenzaran a gobernar los Kirchner- la responsabilidad de que la ganadería se esté desangrando lentamente es la política de precios que funciona como un cepo a la producción. "Porque parte de una hipótesis equivocada: que si el novillo en pie está barato va estar barata la carne en el mostrador. La realidad nos demuestra que en diciembre de 2005 el criador vendía un ternero a 3,5 pesos el kilo y hoy lo sigue comercializando igual, pero la carne en el mostrador aumentó en estos tres años el 100%", ejemplificó Roulet. 

En las últimas semanas se hizo común -y no por eso dejó de ser patético- ver pariciones en los corrales del Mercado de Liniers. La imagen es todo un símbolo. La ganadería de cría camina al borde del precipicio.

"Como el precio del animal para consumo -novillo terminado, vaquillona gorda- tiene un techo, el invernador ajusta para abajo. Es decir, intenta pagar la invernada lo más barata posible. Y así le está poniendo techo al criador, que cuando llega la fecha de destetar no le queda otra que vender el ternero", explica Raúl Uslenghi, veterinario y productor ganadero de Oriente, partido de Tres Arroyos. 

"Ocurre que el productor que tiene el capital vaca produce un ternero que vale poco. Con lo cual por lógica se desalienta la producción de terneros", se suma Eugenio Simonetti, productor mixto.

"El criador tiene que mantener la vaca preñada todo el año, con todos los gastos que eso implica, en cambio, el invernador hace un negocio mucho más rápido y con menos capital", completa el dirigente de la Sociedad Rural de Tres Arroyos que en los últimos meses mudó sus vacas de las buenas tierras de San Francisco a campos de menor aptitud agrícola.

Un ganadero que pidió anonimato contó una reciente experiencia que sirve para ilustrar la crisis del sector. El hombre arrienda un campo ganadero con una pequeña porción sembrable, en donde hacía algún cultivo para silaje. Hace unos meses el dueño le avisó que le habían ofrecido 11 fanegas de trigo por ese puñado de hectáreas agrícolas. Y no hubo más que hablar. "No resiste análisis. Si yo le puedo pagar unos 80 kilos de carne por hectárea, le quedan unos 220 pesos. Contra los 600 que le dan por hacer agricultura", reconoce con resignación el ganadero en cuestión. 

Así es que las vacas se siguen corriendo a peores campos y eso se traduce en menor nivel de procreo. Es decir, menor cantidad de terneros. Es decir, menor producción. "No es lo mismo tener una vaca con el ternero al pie comiendo un agropiro o una pastura degradada, a tenerla en una festuca con 100 kilos de fosfato. Esa madre, nadando en pasto, le va dar muy buena leche al ternero, de modo que lo podés destetar temprano. Así te asegurás un mayor porcentaje de preñez. Es una cadena que se tiene que desarrollar", dice Cepeda. 

"¿Cómo hago para ser eficiente si no puedo echar fertilizante a una pastura porque el diamónico está en 1300 dólares? ¿Cómo hago para llenar el campo de pasturas, cuando el kilo de agropiro está valiendo 2,5 dólares, y tengo que echar 30 por hectárea?". El productor se contesta solo: "Hoy no puedo hacerlo. Tendría que haber empezado hace 10 años". 

Sin embargo no todas son pálidas. Hay productores que aseguran que "en campos mixtos los números de la ganadería hasta son buenos. Claro que siempre hablando de ciclo completo. Hay que usar el tiempo ocioso que nos deja la agricultura. En lugar de hacer una soja de segunda o un barbecho químico, se puede producir carne".

Pero volvamos al criador, el que hoy está mal herido, porque recibe ataques de varios frentes. Al tema de precios hay que sumarle la falta de compradores. "Hoy existe un problema estructural que es que hay cada vez menos demanda de terneros", asegura Héctor Armendano, asesor del grupo CREA Olavarría, integrado mayormente por empresas de cría. 

"Lo que pasa es que el tradicional invernador del oeste de la provincia, no engorda más. Rompió la pastura para sembrar soja. Y era el que venía a comprar terneros acá. Así es que hoy el ternero te lo compra el feed lot, y como no es rentable le hacen pagar el costo al criador", comenta un productor chavense. 

"Muchos se quejan porque los ganaderos de la cuenca del Salado en una lomita siembra soja. Pero lo hacen porque no están las condiciones para hacer ganadería. La cuenta es simple: siempre se necesitó 1,20 kilo de novillo para comprar un kilo de ternero. Hoy están a la par. Entonces un tipo que vende 450 kilos de novillo puede comprar dos terneros y pico. Incluso hay momentos en que estás pagando menos el kilo de ternero que de novillo. Así es imposible que alguien quiera hacer terneros, tener el capital vaca inmovilizado todo el año", analiza Simonetti derrochando lógica. 

Uno le puede dar vueltas al asunto y siempre va a caer en el mismo lugar: hasta que no se normalice la exportación, la cadena no comenzará a rodar. En definitiva, la intervención de la ONCCA con trabas de todo tipo en el embarque de carnes destruye todo el circuito. 
"Acá se dice que está abierta la exportación, pero le ponen tantas trabas a los exportadores que es como si estuviera cerrada. Por ejemplo, tienen que tener el 75% de la cámara con carne por si surge algún problema en el mercado interno. Ese es un costo financiero enorme", explica Simonetti. 

Queda claro entonces que la Argentina está pagando muy caro la intención del Gobierno de ofrecer a precios accesibles cortes caros. ¿No sería más inteligente subsidiar los cortes populares exportando los de mayor valor, que el mercado internacional está dipuesto a pagar? Alternativas hay muchísimas, desde "sacarle el IVA a los cortes baratos", como proponen algunos, a "dejar de subsidiar el peceto y el lomo que se comen en Puerto Madero, o que comen los consumidores de buen poder adquisitivo en el resto del país", tal cual plantea la gran mayoría de los ganaderos. 

"No se trata de matar de hambre a nadie, sino de incentivar la producción a través de mejores valores. Entonces, el que quiera lomo, que pague lo vale el lomo, y así podremos tener el asado barato para todos porque vamos a tener más vacas, y por ende, más carne", razona un productor. 

"Lo que dijo Alfredo De Angeli respecto al lomo es verdad. El que lo quiso entender lo entendió. El que quiera comer lomo, que lo coma. Pero que lo pague. Porque sino pasa lo que ahora, que terminamos subsidiando a restaurantes que te cobran 50 pesos por un pedacito de lomo. Yo anoche hice un asado, y te creés que puse lomo y peceto... Comimos asado, vacío y achuras. Lo de siempre. No me vengan con que tenemos que comer lomo. Es como si yo quisiera tener un Mercedes Benz último modelo y no puedo". Voz de un productor. Lapidario. 

Fuente: Diario La Voz del Pueblo, Tres Arroyos.